Pájaros de Satén: Entrevista a Bowerbirds


A finales del año pasado se editaba en nuestro país – un año antes en Estados Unidos- una maravilla de disco, un disco lleno de calidez y melodías aterciopeladas. Se comentaba por ahí que lo firmaba una pareja norteamericana, que para hacer más llevaderas sus largas estancias en medio del bosque, estudiando pájaros, aprendieron a tocar guitarra y acordeón. Que un amigo de la pareja, impresionado con el resultado, los impulso a editar un disco, el delicioso ‘Hymns For A Dark Horse’ (Dead Oceans, 08). Ahora casi dos años después nos entregan su segundo largo,  ‘Upper Air’ (PopStock , 09), la perfecta continuación del deslumbrante primer disco. Beth Tacular -la mitad de Bowerbirds– responde a nuestras preguntas al otro lado del globo.

Empiezo el cuestionario que les envío por mail con una confesión, me perdí el concierto que ofrecieron en el pasado Primavera Sound 09, a mi favor tengo que decir que su actuación coincidía en hora con la de Yo La Tengo, en mi contra que las semanas siguientes perdido entre una montaña de apuntes, su disco era el bálsamo perfecto para los aciagos meses de exámenes. Lamenté cada día haber perdido ese concierto, pero amigos míos, algunas veces la vida da segundas oportunidades y aquí está la mía.

Mi primera impresión al oír su nuevo disco fue que no habían cambiado muchas cosas, que continuaba en la estela del primero. Parecía que Bowerbirds estaban creando su manera particular de hacer canciones, estampando su marca, quizás por el timbre de voz de Phil o quizás por la unión de guitarra y acordeón era sencillo identificar una canción suya. Les digo esto como algo positivo, del mismo modo que identificar al instante una canción de Nick Drake es sencillo porque en ella reside algo especial.

Gracias, creo que muchos de los artistas que nos gustan son fácilmente identificables con solo oír una de sus canciones, lo que para mí significa que tienen muy claro lo que quieren expresar.

Si te digo la verdad, creemos que ‘Upper Air’ suena muy distinto de  ‘Hymns For A Dark Horse’ y nos ha sorprendido que a mucha gente le suene parecido. Ahora mismo estoy aquí sentada escribiendo y tratando de pensar en una banda que no suene parecida de álbum a álbum, probablemente es difícil decirlo desde nuestra perspectiva.

Lo que creemos que cambia en este segundo disco es que los temas que hemos escrito son un tanto más oscuros, pues están basados en tiempos difíciles que tuvimos que atravesar. Nuestra lírica es mucho más directa y menos adornada, quizá, hay más influencia del rock de los setenta y menos acordeón, hay también menos influencia de la música del este de Europa. Hemos usado más instrumentos distintos y hemos ido un paso más allá a la hora de experimentar con los ritmos. Sinceramente, pensábamos que decepcionaría a la gente a la que le gustan las canciones del disco anterior como Bur Oak’, ‘My Oldest Memory’, e ‘In Our Talons’, pero en cambio agradaría a gente a la que le gustan los temas más oscuros o que no están escritos desde una perspectiva idealista.

Pero volviendo a tu pregunta, creo que conscientemente queríamos continuar haciendo las cosas como las hemos hecho desde el principio y que cuando Phil, Mark y yo nos juntábamos para tocar, el sonido que emergía tenía mucho que ver con nuestra conexión personal y con el punto donde convergen nuestros gustos.

Aquí en Europa nos llegó vuestro segundo álbum a finales de 2008 y ahora poco más de medio año después nos llega ‘Upper Air’, para nosotros ha pasado un corto tiempo entre ambos pero está claro que para vosotros han sido casi dos años. Aún así ¿crees que ‘Upper Air’ es una continuación? ¿Crees que los temas han cambiado? Nosotros que no tenemos al inglés como lengua materna nos cuesta un poco más entender vuestras letras, en el primer disco queda claro que la naturaleza es un tema principal, pero ¿cuál es el “leitmotiv” de este segundo disco?

Es extraño como nuestros álbumes han llegado uno detrás de otro a Europa. ‘Hymns For A Dark Horse’ se editó en Julio de 2007 en Estados Unidos, lo grabamos en febrero de ese mismo año, en ese tiempo ya llevábamos un año tocándolas en directo, así que ya sentimos que esas canciones son algo viejas. No estuvimos en una discográfica propiamente dicha hasta que el año pasado Dead Oceans reeditó ‘Hymns…’.

Cuando lo escribimos se dejo notar la influencia del tiempo que pasamos en el bosque, mientras Phil grababa aves para su trabajo. Desde aquello hemos viajado mucho, pasando tiempo en ciudades de Norte América y Europa o en la carretera. Cuando estábamos en casa, pasábamos el tiempo en nuestra caravana o construyendo una cabaña y te puedo decir que hay un contraste muy grande entre nuestras vidas en el campo y nuestras vidas en la carretera, ya que en el campo pasábamos todo el día juntos, con nuestro perro y nuestro gato, sin luz eléctrica ni agua corriente. Nos levantábamos por la mañana, hacíamos el desayuno en nuestro hornillo y empezábamos nuestro día, que consistía en mi caso en trabajar en mi obra artística, en escribir y practicar música, en construir nuestra nueva casa con trozos de madera  que íbamos reciclando, en leer, en ir a comprar comida a la cooperativa del pueblo, en ir a pasear o nadar al río que teníamos cerca. La vida en el campo era dura pero a la vez pacifica y bella, estábamos encantados con los ritmos del mundo natural.

Cuando empezamos con el tour, pasamos meses fuera de casa y nos perdimos parte de los cambios de estación. Estábamos acostumbrados a estar en consonancia con los ciclos de la naturaleza y era triste volver de una gira y ver que los arboles habían cambiado sus hojas o que nos habíamos perdido el verano entero.

De gira desarrollamos una especie de escudo a nuestro alrededor, individualmente y como grupo, debido a algunas circunstancias. Primero, teníamos que estar preparados para estar delante de gente todas las noches e intentar compartir nuestra música de un modo que conecte con ellos, nunca sabíamos cómo iban a responder o si les iba a gustar. Estábamos expuestos a la crítica y al estrés de estar constantemente viajando sin tener tiempo para relajarnos, todo esto era muy duro para nosotros. Sin duda hay muchas cosas que nos gustan de las ciudades y de la energía que transmite la gente, pero es difícil disfrutar de algo así cuando solo estas una noche, el tiempo suficiente para tocar e irte a dormir.

En nuestro primer álbum parte de las canciones tenía que ver con como conectar con la naturaleza y con conseguir conectar con la gente que nos rodeaba, pero todo de una forma muy pausada. En contraposición, estar de gira es agotador y deja poco tiempo para conectar con el lugar, no tardamos en perder la paz y empezamos a sentir que todo esto iba en discordancia con la vida que teníamos pensado construir para nosotros. Todo esto se unió al hecho de que también atravesábamos momentos difíciles en nuestras vidas, relacionados con gente que nos había decepcionado, gente a la que habíamos confiado nuestra música, gente en la que habíamos depositado mucha confianza y que hizo que perdiéramos algo más de fe en la humanidad, gente que  nos hizo volvernos más cuidadosos. Muchas de esas experiencias se reflejan en ‘Upper Air’, todas estas canciones tratan sobre penurias personales y sobre luchar, sobre volverse desconfiado con cierta clase de gente del entorno musical, un comportamiento distinto al que tenemos cuando estamos en casa, pues nos volvimos más introspectivos en los últimos años y eso es algo que se refleja en las canciones. Antes escribíamos sobre el mundo que nos rodeaba más que sobre nosotros mismos y durante el tiempo que estuvimos trabajando en el disco nos dimos cuenta como las cosas que nos estaban sucediendo tenían una semejanza en la relación del ser humano con la naturaleza. En ‘Hymns…’ luchábamos por el planeta tierra y estábamos enfadados por ver como la humanidad se empeña en destruirlo, pero luego, después de pasar mucho tiempo en ciudades, en la carretera, en clubs de rock, inmersos en la civilización, luchamos por no dejar que nos destruyan a nosotros también o por no caer en la apatía y el hastío.

Las canciones también hablan de cómo algunas veces habían conflictos entre nosotros. Quiero dejar claro que no odiamos las ciudades, pero creo que hay una gran diferencia entre ser un turista y ser un viajero, por ejemplo nos encantaría visitar Valencia y quedarnos unos meses, ver como transcurren las estaciones, en vez de solo pasar una noche por allí. Nos rompe el corazón poder quedarnos tan poco tiempo en un sitio.

¿Qué nos puedes decir sobre vuestros referentes, sobre vuestra música favorita? He leído que os encanta Joanna Newson, ¿Que me podéis decir sobre música de los setentas, sesentas o sobre música que no tiene mucho que ver con la vuestra?

Nos gusta música casi de cualquier género y de todas las épocas, jazz, hip-hop, folk, experimental, noise, drum n’ bass, rock, etc. La música que más nos gusta también depende del contexto, por ejemplo para bailar nos gusta la música con mucha percusión, el hip-hop o música como la de MGMT o Phoenix, también nos gustan Dirty Projectors, Fleet Foxes, Graham Nash, Neil Young, Beyoncé y recientemente hemos descubierto a Andrew Bird, cuya canción ‘Souverian’ es preciosa. Otro ejemplo, hace catorce años pasé una temporada en Sevilla y mientras estuve allí me gustaba mucho el  flamenco.

Pero lo de Joanna Newson es realmente increíble, en general creo que nos gustan los artistas que le prestan cuidado a las letras, que intentan que su música sea bella, experimental o que tenga buenos “beats”.

¿Cómo afrontáis los días en la carretera? Siempre es duro estar lejos de casa, supongo que en vuestro caso y con vuestro estilo de vida será aún más difícil ¿escribís más cuando estáis de gira o cuando estáis en casa? Siempre es interesante ver otros lugares y ver cómo vive la gente en otros sitios, ¿crees que eso ha cambiado de algún modo vuestro modo de ver las cosas?

Como ya te dije antes, estar de gira es algo extenuante, se duerme muy poco y durante el día tienes que ocuparte de todas las cuestiones relacionadas con los conciertos, es difícil tener tiempo a solas para mí y Phil,  y además si tenemos que conducir ya ni te cuento. No tenemos tiempo para dedicar a escribir canciones ni para dedicarnos a nuestras actividades, en mi caso arte visual. La gran parte del tiempo la dedicamos a enfocar aquella magnifica hora en el escenario. Es la mejor parte del día en cada tour y es para lo vivimos mientras estamos de gira.

Definitivamente es increíble ver cómo vive la gente en otros sitios, poder ver todo esto es uno de los grandes beneficios de estar de gira, especialmente cuando tenemos un día libre entre conciertos y podemos ver más a fondo un lugar. A veces al  final de una gira podemos disfrutar de unas pequeñas vacaciones, en nuestro último tour europeo pasamos una semana en Lisboa y el Algarve en Portugal, fue muy reconfortante.

Y con España tengo un vínculo muy especial, la familia de mi abuela es española, también pasé seis meses en Sevilla mientras estaba en la universidad, fue un tiempo en el que pude visitar varias ciudades españolas y quedé fascinada con la cultura española y con cuán diferente es un sitio de otro a lo largo del país. Aunque tengo que reconocer que en los últimos años mi español ha ido a peor y recuerdo muy pocas cosas, como por ejemplo “¿hay jamón y espinaca con garbanzos?”.

Todo este tour europeo me ha hecho tomar la decisión de aprender algunos idiomas, para así algún día poder vivir en Europa, por lo menos un tiempo. Carolina del Norte será siempre nuestro hogar, pero hay tantas cosas que me gustan de Europa, en general. Como el aprecio por el arte, la rica historia cultural, la comida, la mentalidad de “pequeño es mejor” en oposición a la mentalidad del gigantismo de algunas instituciones americanas como Wal-Mart.

Respondiendo a tu otra pregunta, escribimos nuestra música en el bosque o en nuestra casa. El entorno natural hace que nos sintamos nosotros mismos y que la música nos salga, de algún modo, mejor. La única canción que hemos escrito estando de gira, es una que Phil escribió en nuestro último tour europeo, pero se cayó del álbum en último minuto, porque temáticamente era demasiado intensa, aún estamos pensando que hacer con ella.

¿Cómo os sentisteis en vuestra pasada visita a España, en el Primavera Sound 09? ¿Creéis que estáis más cómodos tocando en un sitio pequeño o estuvo bien tocar en un escenario grande dentro de gran festival? En este sentido he tenido opiniones divididas, algunos amigos que vieron vuestro concierto me comentaron que lo disfrutaron mucho, pero otra gente que también estuvo allí, me dijo que a causa de los problemas de sonido era difícil conectar con vuestra música; pienso quizás que debido a lo íntimo de vuestra propuesta, funcionaría mejor en un sitio pequeño.

La cuestión acerca de los festivales es que es increíble tocar para tanta gente al mismo tiempo, pero a veces el sonido es muy malo, en ciertos escenarios y para un cierto tipo de bandas. También nos dijeron esto que nos comentas, que el sonido era malo, en realidad el sonido en el escenario también era malo, donde no podíamos oír lo que el otro tocaba, así que fue una actuación difícil para nosotros.

Hace unos días estuvimos en el Pitchfork Festival en Chicago y el sonido en el escenario era estupendo, mientras que la gente que estaba en la mitad nos dijo que se oía muy flojito. En general hemos tenido buenas experiencias en los festivales, en términos de sonido y de emplazamientos increíbles, como el caso del Green Man Festival o el End of the Road Festival en el Reino Unido. Aquellos dos festivales estaban situados en un bello entorno natural, que para oír nuestra música son más adecuados, supongo.

También te digo que pasar tres días en Barcelona e ir a ver otras bandas que nos gustan, como Neil Young, Andrew Bird, The Bad Plus y Alela Diane fue increíble.

En algunos escenarios el sonido no era muy bueno como durante el concierto de Bat for Lashes, de alguna manera sentí lo que tus amigos sintieron en nuestro concierto, me di cuenta que hubiera preferido verla en una actuación de tipo más intimo.

Para terminar, ¿Cómo pensáis afrontar vuestro próximo tour? ¿Volveréis a ser una banda de cuatro personas? ¿Eso implicaría que tenéis que cambiar las canciones para llevarlas al directo?, ya que será complicado utilizar todos los instrumentos que se encuentran presentes en el disco. Aunque es un poco pronto, pues acabáis de lanzar vuestro último disco, ¿Qué ideas o retos tenéis para el futuro?

En cada una de nuestras últimas cuatro giras hemos viajado con una alineación distinta. Nuestro amigo Mark raramente está disponible para viajar, porque está reparando una vieja casa y eso le lleva mucho tiempo, también está el hecho de que es caro salir de gira y lo sería más aún si lleváramos a toda la gente que nos gustaría. Aún así disfrutamos tocando las canciones cada vez con músicos distintos.

En nuestro último tour americano llevamos con nosotros un bajo acústico, una batería, acordeón, teclados, guitarra acústica y violín, este conjunto hubiera sido  nuestra alineación ideal si hubiéramos podido añadir un músico más. Pero en el caso de Europa solo podremos ir tres personas, Phil y yo más un sorprendente percusionista que todavía no ha girado con nosotros, así que el solo hecho de imaginar cómo haremos variar los temas para tocarlos con él,  ya nos emociona., tenemos unas cuantas canciones nuevas para tocar en directo pero por supuesto tocaremos también las viejas.

Con el tiempo nos hemos dado cuenta que algunas canciones en concreto suenan mejor dependiendo de la alineación de músicos que nos acompañe, así que eso afecta en gran parte la lista de canciones que elegiremos.

Nuestro reto para el futuro es conseguir llevar más músicos con nosotros para cada gira y luego nos encantaría tener tiempo libre y poder terminar la cabaña que estamos construyendo en el bosque, así tendremos un bonito sitio donde descansar al final de las giras.

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Puedes leer también esta entrevista en formato reducido en la revista Beat Valencia

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