Robyn – 'Body Talk Pt. 2'

Suenan los primeros acordes de ‘In my eyes’, tema que abre ‘Body Talk Pt.2′, y la magia comienza a brotar entre una incansable lluvia de loops y beats. Percibimos a una Robyn más segura de si misma, radiante en su papel de estrella del pop con cerebro, destilando encanto por los cuatro costados. ‘Body Talk Pt.1′ supuso un dulce de lo más apetecible, pero no nos encontrábamos ante una apuesta tan redonda como en un principio esperábamos.

Paladeando esta segunda parte, una sutil sonrisa nos ilumina la cara. La ya treinteañera nos vuelve a demostrar que no hace falta rebajarse al mínimo común denominador para parir dance-pop de calidad. En una época donde una nueva remesa de popstars de segunda como Ke$ha, Taio Cruz o Katy Perry triunfan con canciones efectivas, pero burdas a todas las luces, Robyn no solo nos hace revolvernos en la pista de baile con sus magníficos singles, sino que podemos escuchar cualquiera de sus discos sin querer clavarnos un destornillador en el oído.

La mencionada ‘In my eyes’ le vuelve a reunir con Kleerup en un número colorista y luminoso con un delicioso diseño de producción, donde letra, melodía e interpretación nos alegran la existencia. No es un ‘With every heartbeat’ (palabras mayores), pero tampoco lo intenta. ‘Include me out’ podría considerarse como la versión 2.0 de los más recientes hits del nuevo electro-r’n’b, con mucha más clase, eso sí, y sin perder una pizca de osadía, muy en la línea de ‘Konichiwa bitches’. Y que decir del single adelanto, del que ya conocimos su versión acústica en ‘Body Talk Pt.1′: sigue siendo igual de conmovedora y, paradójicamente, con arreglos electrónicos resulta incluso más delicada y tierna.

En ‘Love kills’ nos zambullimos en el tecno de vertientes ochenteras, mientras que en ‘We dance to the beat’ se disfraza de trance estiloso e hipnótico (ambos desde un imprescindible prisma pop, por supuesto). Diplo vuelve a la carga con ‘Criminal intent’, muy bien producida pero sin demasiado gancho (no todo iba a ser perfecto); en la acelerada ‘U should know better’ Snopp Dogg da la réplica a Robyn de manera descaradamente directa tanto en forma como en contenido (con referencias sexuales por doquier). Y de nuevo el disco se cierra con una balada cien por cien emotiva, ‘Indestructible’, una auténtica preciosidad con elegantes juegos de cuerdas de la que esperamos una versión más electrónica en Pt. 3, como ha sucedido con ‘Hang with me’.

Con Robyn es fácil plantearse porque no todas las popstars pueden tomarse más en serio su labor y regalarnos joyas como este EP, porque no solo de singles resultones se vive. Pocas se pueden poner a la altura de nuestra sueca favorita, al menos a día de hoy, y da rabia que no reciba la atención que sin duda se merece. Que el resto del mundo siga escuchando a la borracha de Ke$ha, yo disfrutaré con ‘Body Talk Pt.2′ y esperaré ansioso el desembarco del tercer volumen.

Sweden, 12 points (como casi siempre).

Puntuación: 8/10 | Escúchalo: Spotify

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