Kanye West – My Beautiful Dark Twisted Fantasy

kanye-west

¿Recordáis aquel capítulo de Los Simpson en el cual varias palabras del diccionario eran asociadas a Homer? Pues bien, Kanye West y ‘ego’ deberían ir juntas de la mano también. Él, él y siempre él. Ni Madonna, que también tiene lo suyo, ha alcanzado tales niveles de egocentrismo exacerbado de los que siempre hace gala. Y no, que 808s & Heartbreak careciese de tanta repercusión no los ha mermado en absoluto. No nos importa, le queremos como el genio ególatra que es. Efectivamente, genio, porque ha parido obras que han marcado un antes y después en el cuadriculado mundo del hip-hop, enlazándolo con el pop más inteligente y cimentando un puente entre Norteamérica y Europa para exportar un género del que el viejo continente generalmente había renegado (no, Black Eyed Peas no cuentan). Su nuevo y flamante My Beautiful Dark Twisted Fantasy sigue demostrando la grandeza de un artista indomable que no quiere caer en la condición de estrella mundial anodina.

Los aperitivos que poco a poco se iban revelando nos hacían intuir un álbum tan introspectivo como su predecesor, pero tomando el eclecticismo y colorido de la trilogía de la universidad. El auto-tune se ha visto rebajado considerablemente, y lo que tenemos es a un Kanye menos artificial y más palpable, un Kanye que confía en sus capacidades como vocalista melódico, no sólo como rapero. Hablando de la producción, vuelve a dejar patente que el mainstream puede (y debe) sobrevivir sin el feismo y la vulgaridad de los últimos éxitos interplanetarios (¿verdad Dr.Luke?), pasando de la elegancia soul más absoluta (‘Devil in a new dress’) al dinamismo y la contundencia del hip-hop (’Hell of a life‘, ‘Monster’).

Los samples siempre han interpretado un importante papel dentro de todo el complejo entramado musical de Sr. West, y My Beautiful Dark Twisted Fantasy no podía ser una excepción, con sorprendentes apropiaciones que van desde Mike Oldfield (‘Dark fantasy’, preciosa apertura del álbum) a Aphex Twin (‘Blame game’). El más destacado es el de ‘Woods’ de Bon Iver en la impresionante ‘Lost in the world’, canción enrome cómo la vida misma. Tan poderosa como su propio título indica es ‘POWER’, radiografía del mundo post-todo que nos ha tocado vivir, en la que sobresalen unos portentosos coros tribales, engrandeciendo el conjunto con un aura primitiva y visceral. En ‘Runaway’, su contrapartida, Kanye se pone a los mandos de una power-ballad, tan íntima como infecciosa, en la que sobresale el melancólico piano protagonista. Y que decir de ‘All the lights’, un himno con tal cantidad de colaboraciones que la acerca peligrosamente (en el buen sentido) a un ‘We are the world’. Pero es que él se lo puede permitir.

Por si había alguna duda, Kanye lo ha vuelto a conseguir en un álbum tan variado como coherente, formando un conglomerado musical del todo sólido donde el hip-hop sonríe al pop sin titubeos, formando una estable y feliz pareja. Hablamos de un trabajo accesible, pero nunca simple y facilón, que, como sucedió con sus predecesores, abrirá muchos ojos escépticos hacia esta rama musical. Y aún así más de uno y de dos preferirán seguir ciegos. Allá ellos (y sus adorados BEP).

Puntuación: 9 /10 | Escúchalosu web

Share

Comments
  1. Tanis

    AWESOME Record