Neil Hannon en Miguel Ángel Clarés

Sabía ya, desde hacía algunos meses, que anteayer actuaba The Divine Comedy en Murcia. No obstante, por un motivo u otro, no había comprado la entrada. Terminé haciéndolo una hora antes del concierto por teléfono. Y menos mal.

Eran las 21 y ya estaba sentado en la butaca. Fui el primero en llegar. Comenzaba a las 21.30, según la programación oficial. El escenario lo ocupaba un piano, Steinway & Sons, negro. Una guitarra clásica, un micrófono y un par de amplificadores lo acompañaban. Dos focos, uno rojo y otro azul, iluminaban los instrumentos. Se anticipaba de esta manera la atmósfera intimista que rodearía al músico durante todo el espectáculo.

Las 21.35. Neil salía por el lado izquierdo del escenario. Vestía su clásico traje negro, pero en esta ocasión lo acompañaba con una pipa, un bombín y un maletín -desde luego, no podía negar su procedencia, todo un Sir inglés-. Se sentó al piano, saludó, sacó un bloc del maletín  y comenzó a tocar: Assume the perpendicular. En ese momento recordé la acústica y la sonoridad impecables de la sala. No pudo ser de otra manera, nos puso el vello de punta con los primeros acordes y arrancamos a aplaudir.

Continúo en presente, tal y como lo escribí. Continúa con The pop singer’s fear of the pollen count a la que sigue The complete Banker. Aprovecha para quitarse el sombrero y ganarse al público con constantes bromas. Lo consigue por supuesto, después de la tercera canción nos tiene a todos comiendo de su mano. Con The certainty of chance y Everybody knows (except you) arranca algunos tímidos tarareos y más de un suspiro. Aumenta el ritmo con I like para acabar con el piano.

Se levanta y coge la gitarra. La afina entre bromas y comienza Becoming more like Alfie. Con Perfect Love Song nos arrancamos a aplaudir a mitad de canción. Vuelve al piano para seguir con Generation Sex en la que tiene algún equívoco del que ser ríe. Después de tanta broma y chascarrillo, ya no sabes si es cierto que se ha equivocado o si se está quedando contigo. Sigue al piano con The plough, The lost art of conversation, At the indie disco y Don’t you want me (versión de The human league). Coge de nuevo la guitarra para tocar A lady of a certain age y Songs of love y acaba al piano con Snowball in negative, Haver you ever been in love (que dedica a su novia), Our mutual friend y Tonight we fly.

Se marcha, pero vuelve tras una gran ovación para seguir al piano con The frog princess y National express, con la que se despide entre agradecimientos con la misma elegancia con la que entró.

23.10 Fin del concierto.

La playlist del concierto en Spotify: Una noche con Neil Hannon

Por: Jesús Sánchez

Comments
  1. jarto

    Desconocía de tu existencia, pero bravo por la crítica.

  2. Jesús

    Gracias jarto. Encantado!

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