Hidrogenesse y Delorean en Rockitchen Madrid

Intromúsica preparaba para el 10 de febrero una noche muy especial: dos españas musicales se unían en una misma noche para dar dos versiones muy distintas del universo pop patrio. Hidrogenesse y Delorean llenaron la sala Rockitchen de Madrid para satisfacer los deseos de los amantes tanto del pop bizarro y divertido de los primeros como de los vascos huidos a los EEUU los segundos. Hidrogenesse aspiran a tocar en geriátricos de la costa de Miami, mientras que Delorean son más de las barriadas de Brooklyn junto a los grupos emergentes de la zona y junto a Animal Collective.

Prontito comenzaron Hidrogenesse, sabedores que ya eran triunfadores antes de subir al escenario y con una puesta en escena sencilla donde destacaban los atuendos del dúo catalán. Genís con su particular estilo, le tapaba la cara una cortinilla a lo árabe acompañado de un vestido rojo infectado de lentejuelas y brillo. Carlos Ballesteros por su parte parecía un rapero mejicano a juzgar por su gorra, su posición encorbada y bigote. Tras unos 30 minutos se sucedían los acertados temas de su amplio repertorio como ‘Caballitos y ponys’, ‘Schloss’ y en el que incluyeron un par de temas nuevos (‘Los artistas’ y ‘Dos tontos muy tontos’). Además, el público iba calentando la sala poco a poco entre chascarrillo y chascarrillo de Genís, que iban sacando la sonrisa de los asistentes. De repente ‘Disfraz de tigre’, que según ellos mismos les ‘van a dar de comer durante siglos’. Presentaron otro tema nuevo llamado ‘A los viejos’, una oda a la población mayor de 65 años y también una canción synthpop de colegio que parecía la sintonía de algunos dibujos para adultos. Las letras no tienen desperdicio ‘Dale todo vuestro cariño y dinero a los viejos’, ‘Los viejos son el futuro’, ‘Los viejos son el feminismo’ o ‘los viejos son mejores que los muertos’. Le siguió ‘La canción más alegre’ cómo no, ‘No hay nada más triste que lo tuyo’,versionada y mejorada gracias al teclado-órgano de Genís y los ritmos break beats acompañados de los bailes de Carlos. ‘Estafa’ más rockera y la bautizada como ‘la canción más Delorean’ de la balada ‘Échame un kiki amor’. Un concierto divertido aunque un tanto soso, ya que a pesar de los chascarrillo de Genís el otro mexicano tampoco daba muchos ánimos y la música sacada de las máquinas no acompañaba al sentimiento de las letras, que ya llevan bastantes años para seguir haciendo una música en el escenario un tanto enlatada.

Delorean entraron en formación de cuatro: cantante y bajo, batería, teclados y mezclador. Los vascos se marcaron una sesión techno-pop que ya la quisieran muchos. He de admitir que en el disco no me agradan en exceso, pero en directo se crecieron y lograron que hasta me gustasen. El concierto fue en forma de sesión en el que hilando un tema con otro y sacando a relucir todo su ímpetu sabiendo que tocan en España y que no podían defraudar. Los sintes cósmicos empezaron a inundar la sala y enseguida ese bombo techno acabó acercando el directo a una sesión de Felix Da housecat, pero enseguida aparecieron sus guitarras para que aquello se acercase más un concierto de Cut Copy. Canciones largas con interludes cósmicas que hacían envolver al personal y engancharte al baile emocional e intenso a partes iguales. Por momentos el directo  resultaba ensoñador, con influencias más americanas como las de Animal Collective con barridos sintéticos y voces sampleadas que nos colocaban en el mapa de tendencias actuales. Poco a poco nos iban transladando a un terreno más amable, más MGMT, bailongo, percusivo y muy pop. De repente sonaba el sampler de Tracy Thorn con Ben Watt  de ‘Wrong’ en plan house, con el júbilo del público asistente que aquello iba pareciendo más Ibiza. Sacaron el piano a relucir y aquellas influencias tan americanas nos iban trasladando a la costa levantina con temas de alta influencia house de los 90, con voces de negra cantando soul a ritmo de house, estilo ‘Ritmo de la noche’ del 94. Algo repetitivo eso sí, las influencias de aquí y de allá iban ensamblandose perfectamente hasta el final de la sesión muy a lo Underworld. Las únicas palabras en español ‘gracias’ ‘esta es la última canción’ nos dieron la despedida tras una hora aproximadamente de baile. Tocaron los temas ‘Deli’, ‘Grow’, ‘Into the sun’, ‘Real love’ y ‘Big deeper’ entre las que pude adivinar.

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