Fiesta Sono en el Teatro Lara

SON Estrella Galicia quería marcarse con un sello de calidad dentro de la industria y gremio musical, coincidiendo con los conciertos de Foo Fighters y Crocodiles en la capital. Con el motivo de verificar su posicionamiento de marca, congregó a buena parte de la prensa especializada e invitados del sector, lleno de caras conocidas en la fauna madrileña, para mostrarnos una pequeña cara del eclecticismo de la casa.

Llegamos directamente con la actuación de The High Llamas, el proyecto paralelo del cantante/guitarrista de Stereolab, con un nuevo trabajo bajo el brazo, Talahomi Way. No se escatimó en instrumentos, lo cual fue toda una sorpresa para este servidor, apuntando a que el resultado sería lo más fidedigno a su versión de estudio, dominado por un vibráfono y un xilófono, además de contar con la colaboración de Yani Martinelli.

Custodiado por la tocada voz de O’Hagan, con múltiples disculpas por su parte a causa de una larga gira, su música es imperiosamente melódica, vibrando en un oleaje lo-fi cuasi orquestal, sinuoso y latentemente vivo. Sus composiciones destilan calor, cotidianidad y hermosura, que tan pronto entrecruzan The Beach Boys con bocanadas cincuenteras y contagian la irrefrenable necesidad de tumbarse en una hamaca junto con un coctel a la brisa del mar, como si Love de Air, fuese totalmente instrumental y se embutiese en un western bucólicamente entrañable. Onomatopeyas y sus loops vocales transpiraban  tranquilidad. Una banda que enamoró al aforo, alternando temas de sus tres trabajos y latiendo corazones al ritmo de temas como ‘Take My Hand’, ‘Calloway’ o ‘Checking In, Checking Out’. Nadie se quejo de la voz y todos aplaudimos como locos.

A continuación, la organización elaboró toda una fiesta sin complejos, bajo el ritmo de Eme Dj, con una sesión entre fucky y post-daft punk, con barra libre de cerveza gallega y tentempiés a tutiplén. Daba pena abandonar la fiesta para ir a ver a los británicos  Esben & The Witch, pero no negaré que fueron ellos los responsables de que me movilizase al evento, siendo esta ocasión su primera visita a nuestro país.

Esben & The Witch comenzaron con ‘Argyria’ postulando actitud witch house en el escenario. Los tres formantes vestidos de negros sin mirar al público dejaron paso a sus bases de ritmos para crecer en contundencia atmosférica. Con un dominio perfecto en sus posibilidades sonoras, perfilando efectivos loops vocales e instrumentales distorsionados, el escenario adquirió dimensiones post-góticas. Oscuridad envolvente, post-rock fantasmagórico en un universo orfebremente depresivo y contagioso. Las cuerdas se alternaban con el bombo y un platillo que ascendían, dotes perscusicas que llegaron a tocar conjuntamente. Raquel dotaba a las melodías de angustia y ejercía de maestra de ceremonias en ese contexto de luces y sombras, confluyendo tornados de telas ruidosas. Ritmos pulsantes y absorbentes, un trance de emociones que en ‘Hexagons IV’, ‘Marching Song’ o su reciente single ‘Chorea’ alcanzaron el éxtasis sonoro, una explosión vibrante donde las bases tomaban en ocasiones proporciones dubstep desestructurado.

No faltó lugar para las improvisaciones, aumentando en solidez un repertorio de puro nervio, un tragaluz musical que explosionaba en los oídos, ideando bucles infinitos. Confirmaron que son uno de los mejores debuts de este año.

Un descanso más breve, sin olvidarnos de líquido cervecil, nos entretuvo hasta la actuación de The Suicide Of Western Culture. Encapuchados cuales Sunn O))), con proyecciones dignas de Panda Bear, representan una de las bandas nacionales con mayor proyección internacional. Su electro noise ambiental fulgurante se afianza en un directo calculado y demasiado fiel a su debut, que les posiciona como los Gold Panda españoles. Su programación a la 1.20 hizo que el aforo fuese irrisorio. Un ramaje collage de múltiples texturas, que se nutre del legado de Caribou y Four Tet, exponenciado en ejemplos como ‘This Is The Last Time I Shake Your Hand’ o ‘A Forest Of Greyhounds Hanged’.

Puntuación:

The High Llamas: 8.0/10 – Esben & The Witch: 9.3/10 – The Suicide Of Western Culture: 8.0/10

Tito Manu

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