Concierto de Maria Minerva en la sala Nasti de Madrid

Lo bueno que tiene la sala Nasti es que solo tiene una puerta que sirve para la entrada y par la salida y por eso lo bueno que tienen los artistas que acuden a dicha sala es que pueden ser vistos al detalle y olfateados si te acercas a darle dos besos. No fue mi caso ya que la altura de Maria Minerva y el hecho de que estuviera acompañada en todo momento no me animó. Tras unos cigarritos en la calle, Maria se adentró para comprobar que el público ya estaba dispuesto a oir su música desde hacía un buen rato. Y ahí estaba ella, descalza y escondida tras un ordenador (cuyo logo de Apple había tapado), un teclado y unos moduladores.

Tras un pequeño turno de preguntas con los presentes pude comprobar que muchos de nosotros conociamos ya a la artista pero que otros habían llegado atraidos por el texto -probablemente de las redes sociales- escrito por Lemon Cat y Noirto, los anfitriones de la extraña velada. Acudimos pues, los habituales de la sala, los curiosos y más amigos de la modernidad madrileña.

Con un tímido saludo la de Tallín puso el play y cogió el micrófono para empezar a inundar la sala de su discurso lo-fi. Empezó desgranando su larga duración Cabaret Cixous, proveniente del ordenador portátil en el que se apoyaba constantemente, micrófono en mano y teclado. No iba a ser un directo fácil, cierto es que su sonido nos atre sobremanera y que adoramos Not Not Fun y 100% Silk, pero llevar ese discurso al directo era todo un reto. Estos sellos, apoyados detras de una imagen debía pasar la prueba de fuego ante el público.

Maria fue pues desarrollando en forma de sesión su último trabajo pero también sus anteriores entregas en casete y 12″, tocando temas más bailables de su Noble Savage y Tallin At dawn, haciendo que el ambiente se enrareciera y se llenara de una extraña armonía lleno de sonidos saturados e hipnóticos que no hacían sino hacernos bailar de manera vacilante a las órdenes de sus sonidos enlatados. Conocieras o no los temas, el lo-fi de María te obliga a teletransportate gracias a sus melodías escondidas, ritmos reconocibles y un agujero negro musical del que no puedas escapar; todos eramos participes un bizarra y curiosa combinación de new age, dark ambiente y de sonidos del house de los 90 por momentos aunque en algunos momentos se pudiera pensar eso de ‘o te gusta o lo odias’. Cierto es que la linealidad que a veces nos ofrece en lo-fi hace despistarnos un poco y ponerte a hablar con el de al lado. Maria Minerva, por otro parte, se encontraba escondida en su ordenador y solo cambiada el rictus cuando el público aplaudía o silbaba, ofreciendonos una sonrisa de satisfacción plena. Sono ‘I Luv Cntl’, ‘Ruff Trade’ , ‘Once upon’ pero no ‘Lovecool’ uno de sus temas más sobresalientes.También pudimos escuchar un adelanto de su próximo 12″ en 100% Silk.

Su sonido nos atre, nos seduce, nos embauca; el directo fue correcto en lo musicalmente hablando, hubo muy buenos momentos aunque echamos de menos algunos más, y sobretodo, echamos más en falta que saliera a lucir su cuerpo serrano al escenario y dejara la timidez y la preocupación que escondía detrás de su portatil. Sin embargo, agradecimos estamos por una noche tan ensoñadora, bellamente bizarra y extrañamente inocente en una cita obligada para los radares más innovadores.

Puntuación: 6 /10

Cicuéndez

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