Tim Hecker y Pulshar en CaixaForum Madrid

CaixaForum de Madrid y Barcelona presentan con este primer tandem de concierto el ciclo de Música Experimental que llenará de electrizantes sonidos las noches.

Tim Hecker fue el artista que el pasado 1 de octubre dio el pistoletazo de salida. Un plato fuerte para el auditorio del CaixaForum de Madrid que se llenó de oidos deseosos del drone y ambient de uno de los pesos fuertes de la música experimental actual. Llegaba a la capital con su último disco bajo el brazo, Ravedeath, 1972, un compendio de 12 temas conceptuales grabados de manera improvisada en una iglesia de Reykjavik, tierra fría, muy fría. Tim Hecker apareció en escena desde la puerta trasera y tras un par de pasitos se colocó tras su portatil con la única iluminación de las luces de emergencia y la marca de la manzana. Un concepto de la puesta en escena extremadamente sobria, oscura pero también intimista y desnuda. Ningún punto donde fijarnos, tan solo la oscuridad y el sonido como referencia y un ambient desgarrado, frío, nostálgico y barroco. Mil texturas, mil ambientes y una experiencia sonora que sobrevolaba ante nuestras cabezas inquietas. El sonido cómo no, correcto, en modo de sesión enlazando los temas con maestría. Lo cierto es que este tipo de directos son muy dificiles; podían tanto dejarte boquiabierto, como aburrirte, como hacer entrar en estado de trance cercano al sueño. Cuarenta minutos de drone y ambient potente de uno de los mejores contemporáneos, pero eso, cuarenta minutos suficiente sin otro aliciente que la escucha activa y sin ningún tipo de apoyo visual.

Pulshar fueron la propuesta más accesible de la noche. Sin embargo, la gente ya había desocupado parte de la sala y seguía desocupándola en un gesto máximo de falta de respeto, en mi opinión. Suponiendo que vas a una sala o auditorio sabiendo a lo que vas, no entiendo como puedes levantarte de tu asiento y marcharte a mitad. En fin, continuando con Pulshar pudimos constatar que Pablo Bolivar sigue en muy buena forma musicalmente hablando. Junto a él, Sergio Aphro Sains en la voz en autotune y Fer a los visuales.

La propuesta nos sedujo desde el primer momento por la cercanía que mostraban hacia el público y por la aportación rítmica ausente con Tim Hecker. El proyecto español se mueve en las arenas movedizas del dub, dubstep, el drum’n’bass y el techno, creando un entramado musical altamente adictivo tanto para bailar como para escuchar en casa. Cierto es que los que asistimos teniamos más ganas de levantarnos y bailar. Observamos, pues, que este tipo de directos se disfrutan más de pie para disfrutar de una movilidad plena. El directo, acompañado de los visuales en directo de Fer, fue el punto más disfrutable de la noche. Los 3 hilaron de manera manual cada tema e improvisaron en directo para lograr engancharnos y disfrutar, aunque, cierto es, que sus temas pecan de repetitivos en cuanto al uso de los sonidos que utilizan para crear diferentes estilos como techno o dubstep en un abanico demasiado escaso de recursos. Aún así, la filosofía en sus visuales de la era virtual, vintage y con imágenes de la película Draccula de principios de siglo amenizó bastante la jornada electrónica.

Sentimos no tener imágenes del directo pero estaba totalmente prohibido tomar fotos tanto con flash o sin flash.

Os emplazamos para el viernes 14 con las actuaciones de Darkstar y Actress, para el 21 de octubre con Fennesz y el 3 de noviembre con Aki Onda, Michael Snow y Alan Licht.

Cicuéndez

Comments
  1. Cordero

    me parece injusto obviar el hecho de que la propuesta de Pulshar era trasnochada, monótona, reiterativa, desenfocada y sin pulir; además las propuestas de Hecker y Pulshar eran totalmente dispares (sin entrar en más valoraciones). Por ello es lógico que el público de uno no esté satisfecho con los otros.

  2. Cordero

    creo que hubiera sido más acertado juntar a los dos titanes Hecker y Fennesz, aún a costa de subir las entradas.

    o por lo menos hubiera deseado que actuaran primero Pulshar. sentí una pena grandísima de que el estado alterado y ensoñador en el que nos dejó el brevísimo set de Hecker se diluyera minuto a minuto en el aburrimiento lineal de Pulshar.

    no me parecía bien abandonar la sala a medio concierto (por el tema del respeto que se menciona en el artículo) pero mirando atrás, debimos hacerlo.

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