Real Estate – Days

Lo diremos de inmediato porque no deja de rondarnos la cabeza: Days, nueva entrega de Real Estate, es un trabajo redondo pero menos arriesgado, sin duda, que su predecesor. Ahora bien, maticemos esta aseveración inicial: nos resulta menos arriesgado porque el anterior trabajo indicaba que era un grupo todavía en cierto proceso de formación, asentando las ideas sobre las que se iban a conjugar el proyecto. Había guitarras con una reverb más marcada y abrupta –que nos recordaban a la otra banda “hermana” de Real Estate, Ducktails–, guitarras que no encontraremos en esta entrega. Del mismo modo, habrá que echar de menos esa percusión filtrada o esa electrónica densa pero sin artificio que tan buenos resultados les había dado en temas como ‘Suburban Dogs’. Ciertamente, en este sentido, la entrega del grupo ha perdido en profundidad, ha perdido esa cierta inconsciencia juvenil que resulta de la prueba, de su inestabilidad. Pero la inmediata consecuencia de que el disco sea menos arriesgado es –qué duda cabe también de esto– un Days más maduro y completo que el disco que entregaron hace dos años. Real Estate ha conseguido que con un disco como éste nos quedemos patidifusos con lo sencilla que puede parecer a veces la música –cabe insistir en lo de parecer–.

Todo, como digo, está más claro en este disco. Es estupendo, divertido, nostálgico. Con construcciones magníficas de guitarras y voz, que es lo que debe ser un buen disco de pop. Con percusiones fenomenales, con la base rítmica necesaria y exacta. Canciones como ‘Green aisles’, ‘It’s Real’ o ‘Wonder Days’ –¿no suena la segunda mitad del disco un poco a unos The Pastels sin ruido?– reafirman esta vertiente que quiere ser Real Estate, el rostro inmediato de un pop que ahora parece popular pero que no es tan sencillo de ejecutar, como no es sencilla una canción de Yo La Tengo. No sé si será porque pueda haberse forjado un sonido de Nueva Jersey, pero parece que Real Estate y Yo La Tengo tienen una extraña sintonía. De hecho, me gustaría creer que ‘All The Same’, corte con el que se da cierre al disco, es una especie de homenaje a estos últimos mencionados: una vuelta que se repite, un in crecendo “suave” que nunca llega a romper en la distorsión –cómo habrían podido hacer los padres–. Real Estate no han superado la larga sombra de Yo La Tengo, de eso no cabe duda. Pero sí resultan más precisos, sí que han modernizado su mensaje de algún modo. Days es la prueba de ello.

P.D. Como apunte final, diremos también que cabría pedirles algo más en un tercer disco. A ver qué pasa.

Puntuación: 8,3/10 | EscúchaloSpotify

Carlos Bueno

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