Evenings – Lately

Hay discos en los que uno no habla de canciones, ni siquiera cortes, sino que le viene a la cabeza la palabra pieza(s). Y nos viene a la cabeza pieza(s) porque sabemos que lo que se nos está mostrando no son distintas canciones o cortes reunidos bajo un mismo título, sino que ese letrero, ese nombre que figura en el disco es cada una de sus piezas que la componen, separadamente y todas juntas, es la idea desgranada en cada una de esas piezas que van del uno al diez, pruebas para poder remitir a ese nombre general. Lately responde a esa descripción. Al mismo tiempo, no es ni más ni menos que un buen disco que une sensaciones y texturas, instrumental, para el deleite en el hogar, con cascos; o para poner en una reunión amistosa en la que se habla y se bebe. Sí, la música sirve para cosas, incluso cuando experimenta (no es la experimentación que nos lleva a replantearnos la existencia, por así decirlo, pero sí la experimentación que nos despierta la curiosidad de una novedad). Y si te paras a escuchar este disco mientras te vas agarrando una melopea –siempre y cuando ustedes oyentes sean gente de buen beber, claro esta–, Evenings (ya nos avisa el nombre del proyecto que va a ser música de la nocturnidad) te devuelve delicadeza y elegancia, lugar posible también para la experimentación y la prueba.

Evenings, cuyo miembro único es Nathan Broaddus, es otros de los muchos y variados debutantes de este año. Pero lo que Evenings realiza en este disco es un post-rock de cuño electrónico con fuertes dosis de ambient –tal vez algo menos habitual este año–; la del loop sería, por así decirlo, la técnica utilizada para desarrollar repeticiones y melodías de un modo reconocible, concisas y claras, como lo hiciera Four tet (que podríamos considerar género per se, sub-sub-género, con maravillosos discos como el Rounds, o el Dialogue en dónde electrónica se une a lo aprendido en Fridge, grupo de post-rock de finales de los 90 que merece más de una escucha). Y lo estupendo es que Lately nos recuerda por igual a The Dead Texan y a Stars of the Lid como a grupos alemanes como Kreidler –que no sacó este año un mal disco, Tank, aunque tampoco añadía nada nuevo a su ya larga y destacada carrera– o Tarwater, pero siempre con un trasfondo mucho menos krautrockero que estos últimos.

Las piezas en Lately son música que genera un mundo dúctil y narcotizado, todo ello a través de esas texturas que hemos mencionado. Queremos tocar su música y, al mismo tiempo, nos deslizamos por el arroyo de agua que emana de ella. Temas como “Genéve”, “Lo-Vélo”, o “Saône” nos transportan a esa multiplicidad volátil que hablábamos, jugando con la música y el ritmo. Y el tema que cierra el disco, “See You Soon”, es formidable. Se nota, mejor que en ningún otro corte, lo debido al post-rock y se convierte en la última pieza, perfecta, que cierra el círculo. Tal vez, lo único que pueda faltarles a estos Evenings, sea algo más de arrojo, un poco más, otro paso hacia una independencia musical más evidente: porque también hay algo ahí que nos recuerda a The Field… ¿pero en qué es exactamente? ¿Qué se nos escapa? ¿Dónde ha quedado esa intuición nuestra en las piezas que conforman Lately? Habrá que esperar y oír; esa sería/será una mezcla interesante.

Puntuación: 7.9/10 | Escúchalo: Spotify

Carlos Bueno

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