Tanlines – Mixed Emotions

Para quién siguiese los inicios de Tanlines, este Mixed Emotions se desmarca en bastante medida de la electrónica más desbocada, tropical e instrumental de su debut y demás material previo para centrarse en una receta más pop y definida. Lo curioso es que es ahora cuando les ha llegado la ‘fama’, y es verdad que se echa en falta la exuberancia de aquella pasada etapa. Sin desmerecer esta nueva faceta, más destinada a la fabricación del hit perfecto que de ofrecer un travieso conglomerado sonoro de sensaciones brillantes.

Así de primeras parece que ya hemos zanjado la reseña del disco con lo que podía ser la conclusión de la misma: un trabajo que pierde la esencia de su predecesor. Por suerte Mixed Emotions tiene bastante más que ofrecer. El trío de ases que lo abre deja las cosas claras: que han cambiado (no del todo) y que quieren hacernos disfrutar como antes aunque con otras artimañas. Y tanto que lo consiguen. Brothers hace uso del sonido de las olas, con lo que de alguna forma quieren decir ‘eh, a pesar de todo, aún seguimos siendo nosotros’. Buena introducción que no hace sino poner la alfombra roja para el primer pepinazo del disco, All of me, que recuerda a los suecos The Tough Alliance tanto en producción como a nivel melódico, manteniendo todavía las brisas playeras. Green grass es la primera y la que mejor refleja el mencionado giro, con claras referencias a los New Order más hooligans.

A partir del cuarto corte, Abby, el disco se resiente de cierta monotonía synth e indie rock que salvo destellos de luminosidad resulta poco emocionante. Relleno, decente, pero relleno al fin y al cabo. Hasta Real life (octava en el tracklist) no vuelven a sus cabales, maravilloso tema que por cierto recuperan de su debut, lo que se nota a la legua (el más tropicalista del álbum sin duda). Los pasajes sonoros de Cactus (con cierta chispa de Animal Collective), encandilan y destilan energía positiva; y para poner punto y final tenemos Nosenuch, la balada oficial del LP, ciertamente ochentera, entre los Roxy Music de Avalon y la Cyndi Lauper de Time after time.

Ahora sí, la conclusión. Mixed Emotions termina por ser un trabajo notable, pero hay cierta sensación de esterilidad que sobrevuela el resultado final, más si conocemos los antecedentes del dúo. El producto conlleva menos riesgo, focalizando sus esfuerzos en una definición pop que a veces acierta de pleno y otras se queda a medio gas. Sin embargo repetimos que el conjunto es más que apañado y anticipa lo que podría ser un futuro esperanzador.

Puntuación: 7 | Escúchalo: Spotify

jarto

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