Nicki Minaj – Pink Friday: Roman Reloaded

Roman es el alter ego masculino y gay de Nicki Minaj, que ya apareció en escena en la excelente Roman’s revenge junto a Eminem, contenida en su notable debut. De primeras Pink Friday: Roman Reloaded iba a tener como protagonista a este peculiar personaje, pero al final la cabra tira al monte, hay que reventar las listas y lo han relegado a un par de cortes, por lo que base conceptual más bien poca. Aparte de la faceta más rap de la artista, el pesado de RedOne le ha echado una mano (al cuello) en varios temas de vena dance. Por si fuera poco, en la versión deluxe también se ha incluido el featuring con Guetta y Dr. Luke hace de las suyas (sólo faltan los chicos de Stargate). Ya conocemos el gusto de los raperos por las cadenas doradas con el símbolo del dolar, sí. Sin embargo el resultado no es tan desechable como se podría suponer.

Lo curioso es que la parte rap se muestre mucho más extrema que en Pink Friday, volviendo a los verdaderos orígenes de Nicki. La sección petarda es mucho más dance de lo que se podría esperar. No es que nos encontremos con un Super bass o similar (ya nos gustaría: vaya temazo), es que directamente estamos haciendo la cola del Fabrik con un cubata en la mano. Y la verdad, ambas vertientes chocan de lo lindo (y luego nos quejábamos de la incoherencia de MDNA). Lo mejor hubiese sido un doble lanzamiento, porque además las 19 canciones (23 en la versión deluxe) se hacen un poco cuesta arriba. Para aligerar la transición, tampoco ha querido olvidarse del pop’n’b; aunque no lo vamos a negar: nos van los extremos.

Stupid hoe, Roman’s revenge, Roman holiday o I am your leader son puro nervio rapero, insoportables para muchos, pero que los amantes del género degustarán con fruición. Y es que es donde la Minaj se muestra más cómoda, y se nota. Sólo hay que ver la reciente y algo desastrosa actuación de Starships en American Idol y compararla con la retorcidísima de Roman Holiday en los Grammy: no hay color. Los mejores trucos de producción también se desprenden de estos temas, por lo que definitivamente nos topamos con lo más arriesgado del conjunto. Starships y sus súbditos dance como Whip it o Automatic, a pesar de la vulgaridad general, terminan por hacernos reconocer su carácter guilty pleasure. Pero Nicki, en serio, RedOne nunca más. El pop’n’b tiene interesantes representantes como Gun shot o Masquerade, bonus track que ya podría sustituir morralla como Right by my side. Porque entre tanto minutaje, mediocridades iba a haber sí o sí.

¿Conclusión? El comeback de su lado más rapero y canalla se agradece, el dance podía haber sido más sutil y respetuoso (se traiciona a sí misma), los medios tiempos/baladas no están a la altura de los de su debut (¿algún Fly, Right thru me o Moment 4 life?), y sí, la concreción es una virtud que últimamente muchas popstars se están pasando por la raja del vestido. El ‘cuanto más mejor’ se lo pueden permitir muy pocos, y queda claro que ellas no. Si Roman Reloaded hubiese cumplido esta simple premisa, estaríamos hablando de un gran disco. Pero la contención no es una de las virtudes de la Srta. Minaj.

Puntuación: 6/10   | Escúchalo: Spotify

jarto

No Responses

Deja un comentario