Jack Daniel’s Music Day, Madrid

La verdad es que se agradecen eventos como éste en Madrid debido a la sequía de festivales en general, aunque el Jack Daniel’s Music Day no se pueda encuadrar cien por cien en esta categoría. El Madrid Arena es un lugar perfecto, aunque en este caso no se supo aprovechar del todo. El tema de las bebidas, aparte de limitado (refresco, agua o Jack Daniel’s), se convertía en una auténtica odisea ya que las colas eran bastante desesperantes y había barras de sobra en el recinto que debieron haberse empleado para evitar estas aglomeraciones. Aunque peor era el intentar conseguir comida: sólo había un puesto y en el momento que me acerqué me comentaron que había una espera estimada de hora y media. Vamos, que morir deshidratado o de hambre era la tónica general.

Dejando la organización a un lado, poco vimos de La Habitación Roja y Sidonie, porque como muchos ya sabéis, no son el tipo de grupos de los que hablamos. Aún así los primeros demostraron sus tablas (a pesar de la deficiencia de sonido en tema de nitidez) y los segundos siguen haciendo gala de un exceso de postureo rockero que no beneficia a temas majos pero sin alardes. Los Campesinos! estuvieron mucho más finos que en su última actuación en nuestro país (el pasado Sonorama). Un directo vigoroso que de nuevo se vio algo empañado por un sonido algo deficiente en los tramos más guitarreros. A pesar de su destacado Hello Sadness del año pasado, todo el mundo quería escuchar los hits de su primer disco, como Death to Los Campesinos! y sobre todo You! Me! Dancing!, que incluyó un cameo de Smells like teen spirit. Como anécdota hay que apuntar que sorprendentemente no interpretaron Sweet dreams, sweet cheeks. Por supuesto, no faltó el ya clásico lanzamiento de Gareth al público para rematar la enérgica fiesta de los galeses.

The Pains of Being Pure at Heart fueron, como era de esperar, los reyes del mambo. Su indie rock juvenil que no intrascendente convirtió el Madrid Arena en una escapada con amigos a un lago en pleno verano, en el primer amor, en el primer festival. Abriendo veda con You’re my sister y continuando con Belong, desgranaron sus dos discos (sin que faltasen otros temas como Higher than the stars de su EP) con buen hacer y precisión, aunque se echó en falta una mayor presencia del segundo, sin duda su gran obra maestra. Salvo algún lapsus donde sonaron a The Strokes o Arcade Fire (¿les influiría el tocar en un gran recinto?), poco sobró de un gran directo con el broche final de una versión acústica de The contender, una enorme y emocionante Everything with you y el toque algo tropicalista de Anne with an E. Hay que destacar la simpatía de Peggy, que reconoció a uno de sus fans de conciertos pasados en la capital.

Para terminar tuvimos a The Whip tras de una hora de espera después de The Pains (¿sería para que nos diese tiempo a comprar algo?), con su electrizante electro rock bailable que sin inventar la penicilina, caldeaba el ambiente fiestero a esas horas de la madrugada con hits como Trash o Secret weapon.

La conclusión es que se trata de un evento con potencial que necesita pulirse. Como esperamos nuevas ediciones, es de suponer que se vayan mejorando ciertos aspectos.

texto: jarto / fotos: Alex Bolumar

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