Carly Rae Jepsen – Kiss

Si he de ser sincero, no me esperaba estar reseñando el que venden como el debut de Carly Rae Jepsen (segundo álbum en realidad). Call me maybe se trataba de una gracieta que ha acabado por conquistarnos, conjugando estupidez pop, letra high school y melodía perfecta. Pero una cosa es un single y otra un largo, y más si tenemos en cuenta la banalidad del ámbito comercial, que se preocupa más bien poco de publicar álbumes de calidad. El caso es que lo veo en Spotify y me entra la curiosidad. Le doy a play. Al igual que el archiradiado hit, Kiss sigue la estela de pop inmaculado y pulcro, que tendría más sentido con una protagonista de 17 años en vez de 27 (aunque si Madonna sigue hablando de ligar en discotecas, todo vale).

Sin embargo no está nada mal recuperar el pop näif, basado en miradas furtivas en la biblioteca, mejillas sonrojadas y ponche sin alcohol, en vez de explayarse sobre sexo oral en los baños del club. De alguna manera mira hacia el pop de los ochenta, más que en sonido, en actitud (solo hay que ver la portada). Tiny little bows es incluso más inocente que Call me maybe, pero igual de pegadiza. En realidad, todo el disco destaca por esta cualidad, al igual que This kiss, que en este caso se queda elegantemente en la línea entre el pop y el dance, y eso que está producida por un LMFAO, lo que podría haber acabado el catástrófe, pero el chico se ha contenido y acierta. Curiosity es maja (mucho oh-oh) y hasta la forzadamente buenrollista Good time da el pego en conjunto.

More than a memory aporta el toque delicado y ñoño; Turn me up el picarón (para lo que es ella), que podría cantar Kylie y no notaríamos la diferencia, al igual que Hurt so good. Pero claro, tenía que llegar la balada coñazo, Beautiful, y no porque Justin Bieber esté implicado (bueno, un poco también), sino porque simboliza el coitus interruptus de Kiss. A partir de aquí cuesta recuperar el ritmo, y no todo va siempre como la seda, pero al menos lo intenta. Tonigh I’m getting over you cae en el estribillo Guetta machacón, pero tiene detalles que salvan la jugada; Guitar string/wedding ring podría ser la versión azucarada de California Gurls; Your heart is a muscle se tendría que haber quedado en la versión deluxe (y haber ocupado su puesto Picture), pero por suerte I know you have a girlfriend cierra el trabajo de manera digna a través de una adictiva aura ochentera.

Lo que tenemos en un álbum desvergozadamente pop, sin complejos, que da lo que esperas. Eso sí, si te gustó Call me maybe no tiene porque agradarte Kiss: no es lo mismo una píldora que una sobredosis. Sin embargo si consideras PopJustice una biblia, adelante.

Puntuación: 7/10 | Escúchalo: Spotify

jarto

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