La Bien Querida – Ceremonia

La canción más conocida de La Bien Querida ha sido y es 9.6, gracias sobre todo a su inclusión en un spot publicitario hace un par de años. Aunque lo que pudimos escuchar en la tele no se correspondía con la parte más electrónica de la misma, muchos se informaron de la intérprete, escucharon la canción al completo y se sorprendieron de tal giro. Sorpresa de nuevo los que quisieron indagar en su debut y descubrieron que no había rastro sintetizado en el resto de cortes. Así que en principio solo se trató de un lapsus…, ¿seguro? Se dejaban notar ciertas intenciones (también en la maqueta), que por suerte o por desgracia no se plasmaron en su segundo esfuerzo discográfico Fiesta. Ahora que ha llegado Ceremonia, David Beef explota aquellas ganas locas de electrónica pero con miras más internacionales.

Algunos pensarían en Pegasvs al escuchar el primer single Arenas movedizas debido al marcado carácter kraut de la producción, pero el ritmo motorik no ha salpicado todos los cortes restantes. La new wave y su vertiente más techno pop se adueñan de buena parte del álbum, especialmente en ese homenaje para algunos, copia descarada para otros, de New Order en A veces ni eso (lo de Ceremonia no es casual), o ligeramente menos evidente en Los Picos de Europa. Pero tampoco hay lugar para traumas, ya que si de verdad de lo que sois fans es de su etapa más ‘española’, la esencia no ha variado (casi) un ápice, ni en su interpretación, melodías o lírica; vamos, que si el caramelo os parecía delicioso, solo ha cambiado el envoltorio.

Nos encontramos ante un disco de canciones, donde este nuevo sonido no resta protagonismo a lo que verdaderamente importa en la obra de Ana y David, salvo quizás en el tramo final de Mil veces, que se deja llevar por lo industrial, y la verdad, acierta (si sucediese más a menudo habría pegas). Incluso en temas como el single, donde la presencia sonora es muy contundente, Ana sigue sosteniendo la sartén por el mango. Las revoluciones se reducen en la delicada y tierna Luna nueva, para volver a acelerarse en Hechizera, interpretada a modo de fábula la historia de una trepa cazafortunas. Las letras no se comen demasiado la cabeza, sin recursos literarios demasiado complejos o recargados, pero la sencillez en muchas ocasiones vapulea al barroquismo, como así sucede en la sentida Carnaval. En Aurora una guitarra flamenca serpentea entre teclados, demostrando que a pesar de lo sintetizado, también hay hueco para lo tradicional; al igual que en la ya mentada Mil veces, que cuenta con un loop que bien podría sustituirse por cuerdas españolas y palmas.

La portada es un buen reflejo de este nuevo contexto: un estilo más o menos clásico (el ciervo) y toques de tecnología (los haces violetas). El dúo ha sabido conjugar con naturalidad y frescura lo que para algunos podría acabar en catástrofe. Y además ahora tenemos la posibilidad echarnos algún que otro baile, aunque la mayoría de djs que se autodenominan indies preferirán pinchar A cualquier otra parte una vez más. Eso sí, advertencia: si no soportáis este tipo de cambios, mejor no os desviéis de la discografía de Poison (resulta algo tópico, pero los rockeros suelen ser los que menos los aguantan, ¿verdad?).

Puntuación: 7,75/10 | EscúchaloSpotify

jarto

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