Godspeed You! Black Emperor – Allelujah! Don’t Bend! Ascend!

Superada ya la resaca del excelente concierto que dieron Godspeed You! Black Emperor en Madrid#, nos disponemos a entender esta última entrega de la banda canadiense. Godspeed You! Black Emperor son el grupo clave para entender qué es el post-rock o rock de vanguardia –siempre he pensado que si tuviera que explicarle a alguien qué es el post-rock, le regalaría el F#A#∞ de 1997–. Ahora bien, no está de más indicar que no fueron ellos los creadores de este género, y que, en realidad, lo que nació y se denominó post-rock no se parece tanto, en todas sus vertientes, a lo que estos músicos canadienses popularizaron.

El post-rock como etiqueta –si se me permite hacer un brevísimo repaso histórico– nace bajo el triple lanzamiento del Spiderland de Slint (en EE UU), el Laughing Stock de Talk Talk (en Inglaterra), ambos en 1991, y el disco de Bark Psychosis que marcó definitivamente el género, Hex de 1994, trabajo que estuvo madurándose durante dos años. En cualquier caso, 1994 es un gran año para el post-rock: Disco Inferno saca el sublime D.I. Go Pop; publican primer trabajo Tortoise, Flying Saucer Attack o Labradford –en el 92 habría salido el primer largo de Cul de Sac y un año después el primero de Gastr del Sol–. Pero es el Hex el primer disco auténticamente post-rock y el que decide que el género se definirá por la progresión de influencia krautrock; es el Hex, por tanto, el que señala que el género tendrá que sustentarse del desarrollo de la complejidad delicada de la atmósfera, una construcción por capas musicales. Hex es la obra visionaria y la gran olvidada cuando se pone junto al Spiderland –igualmente visionaria, por otro lado– o a los discos de GYBE. Hasta 1997 no saca Godspeed You! Black Emperor su primer largo de grabaciones que, si bien es cierto, algunas composiciones se remontan hasta 1995 –y un año antes se creó el grupo-. Es 1997 el mismo año en el Mogwai, influenciados ya por Godspeed You! Black Emperor, sacan el famoso Young Team.

Quiere todo esto decir, que sin ser los creadores –ni de lejos como he querido demostrar en esta corta genealogía del género– GYBE quieren aunar todo lo que se propuso hacer el post-rock y eso los convirtió en faro de este fundamental género sin el cual no tendríamos posiblemente mucho de lo que tenemos ahora musicalmente hablando: no del mismo modo.

Allelujah! Don’t Bend! Ascend! sale tras 10 años de silencio de la banda. Es de por sí y más allá de lo bueno que sea, un acontecimiento. No hay nada nuevo en este disco que no se haya dicho ya hace una década, pero eso no resta la calidad de este. Mladic o We Drift Like Worried Fire, las dos piezas que sujetan el álbum, son tan buenas como el mejor de los cortes de Godspeed You! Black Emperor. Eso hace que nos sintamos cómodos ya en la primera escucha y que cualquier amante del género lo vaya a disfrutar sin mayor complicación. De igual modo, hace que el disco pierda algo de interés paulatinamente, según pasan las semanas posteriores a su lanzamiento excepto, imagino, para aquellas personas que no supieran de la banda hasta ahora. No tenían por qué hacer nada nuevo, eso es cierto, y grabar un disco como el podrían haber hecho hace diez años también incide en lo actual del sonido, en lo imperecedero que tal vez sea. Pero la ausencia de novedad deja cierto regusto de insatisfacción al que suscribe este texto: hubiera deseado una vuelta de tuerca al sonido. Supongo que es posible y no imagino a banda mejor preparada para hacerlo que GYBE.

En cualquier caso, lo que parece que nos querían decir Godspeed You! Black Emperor es que hasta que no hubieran compuesto algo igual de bueno, no se iban a molestar en publicar nada. Y eso siempre se agradece ante el tsunami de novedades con el que estamos ahogados cada mes.

Puntuación: 7,9/10

Carlos Bueno

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