Injusticias 2012 (II)

hot chip

Tras la primera parte, seguimos y terminamos con las injusticias que han asolado el mundo de la música en este 2012 que está dando sus últimos coletazos.

La separación de Nadadora y su simbolismo

Siempre entristece la separación de un grupo, pero normalmente se debe a desencuentros entre miembros, falta de motivación o búsqueda de nuevos proyectos. En el caso del quinteto gallego ha sido por temas laborales, ya que reconocieron que tenían material en proceso, lo que directamente da rabia. Por lo que una vez más queda claro que vivir de la música en España resulta harto complicado, porque si ganasen lo suficiente con discos y conciertos no haría falta que tuviesen un trabajo aparte, porque aunque muchos no lo crean, ser músico ya es un trabajo. Pero si incluso el gobierno degrada los estudios de música, qué se puede esperar de la consideración de la misma.

Madrid Arena y la denostación de la música electrónica

Aparte de la propia tragedia, el ridículo de la alcaldía y organización y demás despropósitos, poco se ha defendido a uno de los ámbitos más dañados: la música electrónica. Aunque no seamos demasiado fans de lo que se suele pinchar en esas macrofiestas, eso no quita que no la defendamos. Además, un día es esto y al otro cualquier festival. Y vale, sí, hay mucho desfase y exceso, ¿y? ¿Es qué de jóvenes todos esos carcas no escucharían e incluso vivirían cierto género que no agradaba a sus padres? Que el problema no es la música, es la educación que reciben de estos individuos y su sistema y las consecuencias que generan.

Saint Etienne y Hot Chip, creadores de hits ignorados

De primeras y de manera más obvia por parte del público. Saint Etienne triunfaron tímidamente en los noventa y no se espera que quince años más tarde se conviertan en 3, 2 o 1, pero no por ello deja de resultar injusto. Hot Chip obtuvieron cierta repercusión con el segundo y tercer disco, pero a partir de ahí adiós muy buenas. Y no será por calidad y capacidad de repartir bombazos. Una buena parte de la crítica también ha preferido ignorar sus últimos trabajos en las listas de lo mejor del año. Sí, no aportan demasiado ni a su obra ni al panorama musical en general, y sin embargo dan mil vueltas a muchos títulos que por modas y similar han contado con mayor peso. Sangre nueva sobrevalorada.

Que la nueva remesa de popstars no despegue

Y con nueva remesa nos referimos a Solange, Sky Ferreira, Icona Pop o Charli XCX. Rezuman buenas maneras, y ganan por goleada a la mayoría de estrellas femeninas que copan las listas. Resulta más o menos comprensible dentro del contexto del panorama musical en cuestión de popularidad que no triunfe, por ejemplo, Tame Impala, pero el caso que se trata al fin y al cabo hablamos de popstars que se emplean a fondo en regalarnos el mejor pop, el de más exquisito gusto. Pero ni por esas. Así que sí, al final todo se basa en enseñar las tetas. Aunque en realidad, si Robyn se quedó a las puertas del éxito, no sé de qué nos sorprendemos.

La muerte les llegó antes de tiempo

Nadie esperaba que Donna Summer, Whitney Houston o Bee Gees lanzasen nuevo material, o al menos material a la altura de sus obras clásicas, pero una gira, aunque fuese una excusa para recaudar unas perras, tampoco hubiese resultado para nada desechable. En el caso de Adam Yauch de Beastie Boys,  Sergio Castillo, Bernardo Bonezzi o Doss de Olivia Tremor Control sí que se encontraban en plena forma. Etta James o Ravi Shankar ya tenían cierta edad, pero no deja de resultar triste. Se encontraron frente a frente con la muerte y poco más pudieron hacer. En paz descansen.

jarto

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