Bowie, más allá de las expectativas

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Las leyendas vivas es lo que tienen: se hacen mayores. Muchos prefieren mirar hacia otro lado y anclarse un pasado donde las pieles tersas y la frescura creativa abundaban; pero la vida de los artistas es injusta. Envejecen y suelen perder la chispa que caracterizaba sus primeros años. Hay que asumirlo, tanto por su parte como por la suya (¿verdad Madonna?). David Bowie, que estaba desaparecido del mundo de la música, ha regresado esta semana sin previo aviso con el primer single de su nuevo disco, el primero en 10 años. Where are we now formará parte de The Next Day, que se publicará el 11 de marzo, y no han sido poco los que se han sentido decepcionados al escucharlo. De acuerdo, no se alzará con el título de balada de la década, y el principio resulta algo insulso, pero la inspirada recta final lo compensa (obviamos el vídeo, que provoca un poco de grima). ¿Alguien esperaba un Space oddity o un Heroes? Claramente no, pero muchos corazones siguen esperando de manera irracional otro himno generacional a la altura. Van listos. Y evidententemente el disco no se codeará con Ziggy Stardust, tampoco.

66 años, cumplidos el pasado 8 de enero: la tercera edad ya está aquí, y con mucha dignidad, más que otros coetáneos (ahí está Lou Reed, el pobre…). ¿De qué se quejan? De vicio. Muchos no contábamos con este regreso, e incluso circulaban rumores de que la Señora Muerte se acercaba guadaña en mano. Todos temblamos ante la posibilidad de que tal desgracia se hiciese realidad, y por ello esta aparición sorpresa supone una doble alegría. Sí, de acuerdo, hay mucho de conformismo en dicha actitud, pero volvemos a lo mismo: no pretendas que alguien de 66 años esté como un roble a nivel artístico. El álbum posiblemente mezclará momentos de brillantez con otros menos afortunados pero no por ello desechables. Y sí, lo que muchos ansiábamos era una gira en condiciones, por lo que The Next Day se tornase en la excusa perfecta para llevarla a cabo. A pesar de los rumores, deseos, suposiciones (el sempiterno rumor del Primavera Sound, FIB, gira en solitario) se van al garete: su manager ha anunciado que no hay planes de gira. A pesar de todo, la esperanza es lo único que se pierde, pero…

Ya conocemos la actitud hater de mucho moderno y gafapasta, y se puede aplicar tanto a un debutante de 19 años como un clásico como Bowie. No por clásico hay que pasarle todo, claro está, pero si ha llegado a tal condición por algo será: una carrera sólida que en ciertos tramos ha marcado un antes y un después en la historia de la música moderna. Eso es así, y ningún hipster con ínfulas destructivas y sabihondas podrá revocarlo. Así que qué coño, quedémonos con lo positivo, que es mucho.

jarto

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