Especial reseñas Dcode 2013

dcode_bandas

Como no tenemos la redacción de Playground o Rockdelux (si es que se le puede llamar redacción a lo nuestro), a veces se nos pasan discos que por falta de tiempo no podemos reseñar. Por ello os pedimos infinitas disculpas, y aprovechamos la inminente celebración de Dcode para reseñar algunos discos que tienen cierto tiempo (salvo el de Franz Ferdinand que salió a la luz hace escasamente un mes) y que merecen un reconocimiento. También se incluye un enlace a la reseña original del último de Vampire Weekend.

Capital Cities – In a Tidal Wave of Mistery

Lo primero que se le pasa a uno por la cabeza es: ¿one-hit wonder? En el ámbito comercial tiene toda la pinta, en el artístico no estaremos ante el disco pop del año, pero tampoco en el desastre que muchos anticipaban. Ningún tema llega al nivel de Safe and sound, un clásico moderno entre el himno pop y el zapatilleo light. En los 11 temas restantes se pueden encontrar ingredientes del indie vox populi estilo Phoenix o Two Door Cinema Club (Kangaroo Court, Patience gets us nowhere fast), algún divertido experimento (Lazy liesFarrah Fawcett hair) y sobre todo ramalazos de los de todas las décadas desde los sesenta en adelante en su vertiente más estridente, tanto en sonido como el letras. Y mientras que el exitoso single tiene suficiente fuelle de manera autónoma, en general el resto aguantan mejor el tirón en conjunto. Algo intrascendente, sí, ¿pero qué se podía esperar? Resulta innegable su capacidad para divertir, y los que les han disfrutado en directo aseguran que esta cualidad se intensifica. Para qué más.

Puntuación: 7,5 I Escúchalo: Spotify

Franz Ferdinand – Right Thoughts, Right Words, Right Action

Fans casuales de Franz Ferdinand, podéis seguir viviendo del debut, parte de su secuela (secuela porque era un clon con menos gracia), e incluso disfrutando todavía, mientras el resto sufrimos, de la repetición de Take me out en las discotecas hasta el fin de los tiempos; porque aquellos hits nunca volverán a repetirse. Este disco no es para para ellos, y no debido a que la fórmula haya cambiado, que más bien poquito, es porque la banda escocesa tiene demasiado estatus y actitud para deberles algo. No tienen la necesidad imperiosa de parir el estribillo fácil, algo de lo que muchos pecan y que a pesar de intentar ocultar se nota a la legua. Y así les ha salido un disco más fluido que Tonight, donde estuvieron a punto de acabar como una banda NME más. No van a ganar nuevos fans, pero no parece que les importe mucho: Right Thoughts, Right Words, Right Action no entiende deudas, todo es disfrutar del momento. Para nada perfecto, pero jodidamente efectivo.

Puntuación: 7,25 I Escúchalo: Spotify

John Grant – Pale Green Ghosts

Es un truhan, es un señor… pero en la intimidad no se va a cortar un pelo, en todos los sentidos. Un John Grant liberado de sus fantasmas, como el rechazo a su sexualidad, mostrándonos una supuesta dicotonomía entre el hombre real y herido y el galán frívolo que a veces incluso se entremezclan, reflejado en letras (un simple “soy el mayor hijo de puta que te puedas encontrar” lo demuestra) y sonido, unas veces más acústico, otras más sintetizado, pero generalmente entrelazados. Y qué decir de su interpretación, que gana enteros en matices y presencia (la confianza en uno mismo es lo que tiene), y además se acompaña por la sensible voz de Sinead O’Connor en varios cortos, demostrando que vocalmente sigue resultando una delicia. 11 temas relajados, con alguna concesión más movidita, de larga duración, que precisa de cierta paciencia y que de primeras y tomado de manera apresurada puede resultar algo indigesto; pero como un güisqui viejo pero fuerte, hay que disfrutarlo a sorbitos y saborear todos sus matices.

Puntuación: 8 I Escúchalo: Spotify

Foals – Holy Fire

Foals dejaron claro en su Total Live Forever que se desmarcaban de buena parte de la generación NME que sigue viviendo de las rentas. Si en este se sumergían en aguas joviales, luminosas, vitales y plenas, como bien retrataba la portada, en Holy Fire se contienen para tomar la senda de la relativa madurez que toda banda tiene que vivir o sufrir, depende de las consecuencias. Por suerte esto no se traduce en un muermo de proporciones épicas, ya que saben como hilar emoción y energía en un equilibro envidiable, aunque sí que se nota cierta homogeneidad sonora que pasará factura a los oídos más impacientes. No importa, allá ellos, porque los británicos se mantienen vivarachos como siempre, no se acomodan, y tanto en un rango más conceptual como en canciones como My number, Inhaler, Bad habit o Late night la maquinaría Foals sigue bien engrasada.

Puntuación: 7,5 I Escúchalo: Spotify

Vampire Weekend – Modern Vampires of the City

jarto

Share

No Responses

Deja un comentario