Especial reseñas: 5 EPs que no te vas a querer perder

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Tras una primera entrega hace unos meses, volvemos con un recopilatorio de EPs que ciertamente merecen un hueco en tu reproductor (un hueco no muy amplio además). De consumo rápido y placentero, como mucho te dejarán con ganas de más, pero no encontrarás casi morralla, algo tan a la orden del día en los álbumes, ese formato que parece obligatorio para contar con cierta presencia mediática.

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El giro al synth pop de la La Bien Querida no fue capricho o flor de un día, y así queda constatado en Premeditación, el primer EP de tres que acabará formando un álbum. Una estratagema que trae cola, porque hasta ella ha reconocido que comprar los tres por separado implica cierta inversión, pero la verdad es que todo está tan cuidado que más de uno pagará gustosamente. ¿Y el contenido? Aparte de hundir los pies en arenas synth pop, el corto sigue el camino del gran Celebración, quizás sin hits tan incontestables en la onda de A veces ni eso, pero no es menos cierto que el dúo siempre se ha caracterizado de ir más allá del estribillo fácil.

Por supuesto a nivel compositivo mantienen la impronta del dúo, porque en realidad desde el primer disco no hay diferencias demasiado palpables en las melodías y letras. Lo importante es que la fórmula sigue funcionando, a base de ese pop de tintes más o menos dramáticos (el título tampoco lo esconde). La frustración de la ambigüedad en la “neworderiana” Poderes extraños, la sentencia de muerte del amor en Alta tensión apoyada por las intensas cuerdas, la decepción tras la esperanza en El origen del mundo y el teatrillo que uno a veces nos montamos respecto al objeto de deseo en la folclórica, con palmas y todo, Disimulando. Drama contenido, eso sí, que ella nunca ha sido una llorona. Así que nada nuevo bajo el sol. Gracias a Dios.

Puntuación: 7,9 / Escúchalo: Spotify

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Tras una portada un poco “meh”, se esconde la vuelta al mundo de los vivos de Kleerup, que tras petarlo con Robyn y su bigger than life With every heartbeat y un debut donde explotaba la formula de ese hit hasta la extenuación, poco más se supo. Pasó de ser la nueva esperanza de la producción al casi anonimato (por suerte entre medias hubo chispazos de genio, como In my eyes de la sueca). Agradecemos que haya pasado de Loreens varias (¿en qué momento?), para embarcarse en el lanzamiento de varios EPs, As If We never Won el primero de ellos, que no le devolverá a aquel efímero trono, pero al menos dispensa un buen surtido de canciones y además sorprende en ciertos registros.

La instrumental Sad boys abre el EP y sí que sigue la estela de su primera época a modo de conexión con esta, quizás más influenciada por los ochenta. Este rasgo se extenderá al resto de cortes, de manera descarada a veces. pero generalmente bien resuelta. Destacan Susanne Sundfør en Let me in, donde se inyecta en vena Let’s dance de Bowie (como La Roux en Uptight downtown), y Nicki & The Dove, que parece poseída por Cyndi Nicks o Stevie Lauper, en la exquisita balada Rock u. Y aunque cierta novedad se agradece, quizás no venga muy a cuento Thank God for sending demons, un número folk en el cual él mismo canta, al menos cálido y bucólico, eso sí. Se echa en falta un poco de cohesión (a saber qué pasaría en un largo), pero lo importante son las canciones.

Puntuación: 7,2 / EscúchaloSpotify

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Tras un año y medio desde conocemos su presencia y escuchar In Your Prime, su primer EP, se puede obtener una poderosa conclusión: Josef Salvat quiere meterse en los bolsillos a los gayers. De primeras ha tomado un camino ligeramente synth pop en Open season y sobre todo en Shoot and run, género bien considerado por este target (vivan los tópicos, pero es así). Por otra parte no quiere que olvidemos que a raíz de su primer single se le otorgó el título de “Lana de Rey masculino”, y por ello ha recuperado aquel gran This life (Shoot and run también mantiene este título a pesar de los sintetizadores). La última razón se basa en haber versionado con bastante acierto Diamonds de Rihanna. Poco más se puede aportar, ¿verdad?

Pero obviando su búsqueda de un público objetivo (quizás también se podría incluir a alguna romanticona que le vea como un ídolo), la verdad es que los cuatro temas conforman un corto de alto valor pop que encandilará a los que acaban de descubrirle. Los que ya llevamos un tiempo siguiéndole la pista quizás nos sentimos un poco decepcionados: solo dos temas nuevos, que además ya conocíamos antes de su lanzamiento, un tema de 2013 y una versión de un monster hit bastante evidente por otro lado. Esto no quita el buen hacer de Salvat, además de su maravillosa voz y una actitud y físico tan peculiar, pero la sorpresa es nula. Para un primer EP quizás debió engalanarlo más. Y a pesar de todo es complicado no darle al play de nuevo.

Puntuación: 7,5 / Escúchalo: Spotify

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Que te digan que una desconocida tiene de amiguetes a Charli XCX, Michael Angelakos de Passion Pit, Cashmere Cat o Benny Blanco, pues al menos merece un arqueo de ceja. Así descubrimos a Ryn Weaver, que no ha tardado mucho en dar forma a un EP bautizado como Promises, que es fiel al título y promete pop fresco y pegadizo, con cierto aura alternativa, pero sin excesos y accesible para todo el mundo (tras el éxito de Tove Lo queda demostrado que el gran público puede asumir un sonido ligeramente diferente). Y además se trata de una chica indiscutiblemente guapa, aunque en la portada no lo haya querido enseñar al mundo esa belleza serena y sin artificios (aunque podía haber escogido otra, que esta es un poco low cost).

Quizás no necesita apoyarse en su físico cuando cuenta con cuatro canciones como cuatro soles. OctaHate fue su primer single, y la mano de Angelakos es patente en las bases, algunos arreglos, voces sintetizadas y el estribillo, además de ese tono jocoso que esconde cierto drama, al igual que en Stay low y su gran himno Promises (sin la grandeza lírica de Passion Pit, todo hay que decirlo). Sail on rompe su pleitesía hacia la banda y es el tema más convencional, pero tampoco desentona. Quizás su manera de interpretar con algunos dejes más propios de Taylor Swift que de otras divas alternativas pueda provocar cierta pereza, pero no es un impedimento para disfrutar de este breve pero sabroso adelanto de una carrera con gran potencial.

Puntuación: 7,8 / Escúchalo: Spotify

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El nuevo EP de Jeremy Malvin, aka Chrome Sparks, se presenta como un gran muestrario de la electrónica (casi siempre) instrumental de corte futurista que se ha ido gestando desde su creación en los 70. Mirando hacia el futuro, sí, pero con alto grado de humanidad, a diferencia de otros coetáneos que engendran grandes obras maestras que no llegan a conectar con un tipo de público que no desea hieratismo y frialdad. Goddess incluye instrumentos reales, no de una manera tan palpable como por ejemplo Tycho, pero pasarles tropecientos filtros hasta que parezcan de todo menos un violín o una guitarra. Sin embargo “sofisticado” sería también el otro término, además de “humanidad”, que nos viene a la cabeza.

Ese es el gran logro de Malvin, obtener un equilibro entre ambas percepciones de la humanidad, aplicado al IDM, future garage, glitch, chillwave o ambient, subgéneros que se dan la mano en una obra que es más grande que su formato. Además destaca por ese aire conceptual tan poco habitual en los EPs, y que en realidad esta abierto a diferentes interpretaciones basadas en los títulos de los cortes, las ambientaciones sonoras y alguna de las escasas letras. Para mí se trata de un viaje cercano a la ciencia ficción donde nos muestra diferentes visiones de un porvenir con luces y sombras, quizás algo utópico y más cercano a una película del género, pero apasionante a todos los niveles. ¿Y a ti?

Puntuación: 8,2 / Escúchalo: Spotify

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