Molómetro: Globos de Oro vs. Óscar en los apartados musicales

lorde

En realidad ninguno de los dos premios destacan por molar precisamente, y más bien la sección se podría haber llamado hoy “ranciómetro”. Pero al fin y al cabo hay que verlo desde el lado más positivo y sobre todo mantener la coherencia con el nombre de la sección. Hoy se han dado a conocer las nominaciones de los Globos de Oro, y, a colación del anuncio, si nos centramos en el apartado musical siempre nos topamos con alguna sorpresa que también suele ser reflejo del resto de apartados, sobre todo si los comparamos con los Óscar. La transgresión no es el fuerte de ambas instituciones, más bien huelen a cerrado y naftalina, pero los primeros al menos se aventuran algo más en las nominaciones, aunque en la mayoría de casos luego acaben premiando a lo más obvio.

Se puede tomar un ejemplo tan evidente como Madonna, que jamás ha recibido una nominación a mejor canción en los Óscar, aunque sí ha ganado dos premios de manera indirecta (por Dick Tracy y Evita), ya que interpretaba, pero no componía. Anda que la italoamericana no tiene temas de películas para dar y tomar, pero la academia solo se les hace el culo Pepsicola cuando al artista en cuestión le sale su vena más clásica y conservadora. Sin embargo los Globos, de los que sí ha ganado uno (por Masterpiece de W.E.), se atreven a nominar temas como Beautiful stranger (Austin Powers 2) e incluso modernidades del calibre de Die another day (007: Muere otro día). Algo es algo, y en el país de los ciegos el tuerto es el rey.

Por ahora no se conocen las nominaciones a los Óscar 2015, pero el conservadurismo reinante pocas veces se rompe, y los asuntos musicales no son la excepción, salvo cuando ganó Eminem por el tema de 8 Millas o Giorgio Moroder por El Expreso de Medianoche. En este último caso en los setenta, que junto con finales de los sesenta fue una época de ruptura en todos los apartados (¿ganaría ahora una película como Cowboy de Medianoche cuando Brokeback Mountain perdió de manera tan injusta y descarada hace unos años?). Trent Reznor y Aticus Ross se llevaron la estatuilla recientemente por La Red Social, pero a estas alturas tampoco resulta chocante y novedoso que una banda que se aleja de un estilo instrumental más clásico se haga con ella. Pero ese es el mayor avance que esperamos de ellos a día de hoy.

Volviendo al asunto que ha “obligado” la publicación del post, las nominaciones este año en los Globos tampoco es que provoquen taquicardia, pero no veo a Lorde y su gran Yellow flicker beat de Los Juegos del Hambre: Sinsajo – Parte 1 nominada a mejor canción en los Óscar. Y menos actuando en la gala con toda su informalidad gótica y epilepsia interpretativa sobre el escenario. A Lana del Rey con Big eyes de la película del mismo nombre sí que la vemos, ella es puro Hollywood de antaño, pero increíblemente el pasado año despreciaron Young & beautiful para sorpresa de todos (y los Globos también, ojo). Puede que esta edición sí que la tengan en cuenta, quién sabe, aunque no cabe duda de que este tema resulta menos inspirado que el de El Gran Gatsby. Una canción de Patti Smith nunca ha estado entre las favoritas en ninguna de las dos entregas de premios, pero quizás su giro hacia la religión en los últimos tiempos ha propiciado su inclusión (canta Mercy is para Noé, por si quedaba alguna duda de esta nueva etapa). La balada de Sia para Annie, Opportunity, es carne de premios, al igual que Glory con John Legend y Common, así que probablemente caerán en los Óscar también. Y aprovecharán el tirón de dos artistas que han sonado mucho este año, y así se echarán flores por ir parejos con la modernidad (¡ja!).

Si nos centramos en música original, hay cierto riesgo en nominar a un completo primerizo como Antonio Sánchez por Birdman. Trent Reznor vuelve a ganarse una nueva nominación por Perdida, bien merecida. También está Jóhann Jóhannsson en La Teoría del Todo como representante de la ya no tan nueva generación de compositores, y dos clásicos como Alexandre Desplat para The Imitation Game y Hans Zimmer para Insterstellar. Nada nuevo bajo el sol, y no distan mucho de lo que suelen nominar los Óscar en este apartado, aunque hay que reconocer que, sin haber escuchado tres de las banda sonoras nominadas (por imposibilidad más que por falta de ganas), la de Zimmer es una auténtica maravilla. Porque la edad no es sinónimo de dormirse en los laureles y acomodarse ante decisiones tan evidentes como poco estimulantes, pero eso díselo a los ancianos mentales que se dedican a nominar por inercia. Conclusión: ambos premios resultan tan excitantes como echarse la siesta viendo la Vuelta Ciclista a España. Al menos los Globos arriesgan ligeramente más, sin excesos, eso sí, a ver si Hollywood va a mostrar un ápice de transgresión y salen todos escaldados. Pero en fin, estamos ante unos premios, no hay que tomárselos demasiado en serio, ¿verdad?

Molómetro a día de hoy:

Globos de Oro: 3
Óscar: 2

Share

No Responses

Deja un comentario