Especial reseñas: 5 EPs que merecen una escucha (o varias)

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Los EPs dominarán el mundo. O deberían. Vamos, tiene sentido cuando la mayoría de la población solo escucha dos o tres singles, o como mucho los desmenuzan y se quedan con algún tema más. Pero quién sabe por qué el álbum sigue otorgando entidad y caché al artista, como si publicar un EP solo se tratase un capricho pasajero. Contradicciones del mundo de la músical, pero desde aquí nunca nos hemos cortado a la hora de reivindicar el formato (sin menospreciar el álbum, claro). Aquí cinco buenos ejemplos si queréis pequeñas píldoras musicales.

Yumi Zouma – II

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El debut en EP de Yumi Zouma nos fascinó, tanto que fue nuestro segundo EP favorito del año, por lo que había ganas de este II. Desde los primeros adelantos se podía percibir un mayor papel de los sintetizadores, tomando elementos de otros géneros, como la música disco en Alena. Pero todos los temas mantienen aquella brisa veraniega que nos conquistó en 2014, como el inicio Dodi y su perfecta mezcla entre guitarras y teclados brillantes pero sosegados. Catastrophe es posiblemente el número más vibrante y emotivo del corto, con una producción que podría ser un cruce entre M83 y Wild Nothing.

Y hablando de los primeros, también destaca Song for Zoe & Gwen, su propia Kim and Jessie, en la que es fácil imaginarse la “amistad” entre dos chicas durante los ochenta en un instituto de la Costa Oeste (qué mal nos ha hecho Hollywood). Por otra parte Second wave toma con más o menos acierto la fórmula más pastel de Fleetwood Mac, y aunque comienza demasiado más blanda de lo habitual en la banda, acaba remontando a partir del puente. En resumen, todo perfecto para una tarde de verano (si tenéis una piscina como la de la portada, pues mejor, oye).

Puntuación: 7,5

Bouquet – In a Dream

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Hay voces que deberían pasar a la historia de la música, y la de Carolyn Pennypacker Riggs (toma nombre) es una ellas. No lo hará porque Bouquet, junto a su compañero Max Foreman, nunca alcanzarán el reconocimiento medianamente popular. Su tesitura vocal es tan hipnótica y cálida que poco podría importar que no hubiese acompañamiento musical. Por suerte lo hay, y muy acertado. In a Dream resume lo que el EP nos llega a transmitir a través de su sonido de corte onírico, que flota en el espacio, a veces vació, como canta en Stacks on Stacks (“hacia ningún sitio, nadie, la nada”).

Esta ensoñación ya se percibe en el tema que da título al trabajo y lo abre, un tanto alt-country, pero en un tono más sofisticado, con la misma idea entre sueño y espacio. Las guitarras eléctricas y los teclados en plan Postal Service rompen momentáneamente el sueño, como cuando te desvelas durante la noche. Con un puntito a Mazzy Star se desarrolla la preciosa Over the mountains, toda una preciosidad (bueno, como todo el EP en realidad), que deriva en la canción más terrenal y concisa del conjunto, quizás la que nos hace despertar de este bonito sueño.

Puntuación: 8

Ben Khan – 1000

 

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Otro que se coló entre nuestros EPs preferidos de 2014, así que ansiosos estábamos ante la salida su continuación. Pero hay que ser franco, 1000 está por debajo de 1992, y no solo en cuestión numérica. Lo que no quiere decir que este nuevo esfuerzo de Ben Khan no tenga bastante donde rascar, pero es que el anterior puso el listón muy alto. Y a pesar de que Youth es de lejos su tema más popular, no ha seguido por el camino fácil y prefiere repetir la fórmula de, por ejemplo, Savage. Por lo que el electro-funk deslavazado y con claroscuros sigue mandando.

Así, el ritmo acelerado del tema homónimo invita a soltarse en la pista de baile con sus guitarras estilo Prince (uno de sus grandes referentes). Del mítico artista también toma el minimalismo y ciertos arreglos, como los de Red. Zenith posiblemente es el “highlight” del conjunto, quizás menos arriesgada en lo que se refiere a producción, pero sí más atractiva en estructura melódica y la irresistible conjunción de sonidos. A modo de curiosidad, pero muy apreciable, está 2022 zodiac, que entre sintetizadores abrasivos y su falsete, incluye acertados diálogos cinematográficos. Y en solo diez minutos de EP.

Puntuación: 7

Cheatahs – Murasaki

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El shoegaze en sus diferentes vertientes (porque las hay) volvió hace unos años, y lo hizo para quedarse. Tras el ninguneo durante mucho tiempo tras la explosión en los noventa, parece que la moda ya no lo es tanto y ahora es un género como otro cualquiera. Por ello bandas como Cheatahs no se ajustan al tan trillado “suenan pasadísimos”. También el género ayuda, ya que no peca de temporal, y su nuevo EP Mursaki da buena cuenta de ello. Un trabajo, por cierto, de corte conceptual,  inspirado en el poeta y novelista japonés Murasaki Shikibu.

Ellos no optan por una fórmula pop más convencional, como por ejemplo Diiv, sino que presentan rarezas como el tema titular, cantado en japonés (aunque en lo que se refiere a melodía es medianamente pegadizo) o la tensa psicodelia de 3D milk. Las letras, entre el japonés y su dispersión a través de las guitarras expansivas, quedan en un segundo plano, pero ya sabemos que este género se guía más por sensaciones abstractas que por mensajes concisos, y la banda inglesa genera una particular confrontación entre emotividad y confusión. Y se agradece.

Por cierto, Cheatahs actúan la semana que viene en Primavera Sound.

Puntuación: 7,3

Garden City Movement – Modern West

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Si alguno piensa en la música de Israel, como mucho se acuerda de Dana Internacional. Pero como en cualquier otro país, hay mundo más allá de un par de cosillas que nos puede llegar puntualmente. No es que Garden City Movement canten en hebreo o se decanten por la música popular de su país (sea cual sea), pero incluso los que se ajustan a las normas internacionales no escritas para triunfar en la música, les resulta complicado llamar la atención. Y quien crea que no hay modernidad por aquellos lares, el título del EP, Modern West, lo deja bien clarito.

El arpa y las guitarras en segundo plano de Recollections conquistan a la primera escucha, pero toda la canción está tan mimada que su r’n’b sintético hará las delicias de seguidores de gente como How to Dress Well. También hay momentos instrumentales, entre el glitch y el IDM, en Sorting things out, que conecta a la perfección con el tema titular, también de corte bailable, con un adictivo toque exótico. Más dream pop, sobre todo en el empleo de la voz, es When we had it easy, que cierra el trabajo confirmando que variedad y cohesión no son términos contradictorios. Y de qué manera.

Garden City Movement también actúan la semana que viene en Primavera Sound.

Puntuación:8

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