Especial reseñas: EPs que no debes obviar (II)

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Tras una primera parte la pasada semana, zanjamos este recopilatorio de grandes EPs de 2015 con otros 10 nombres que apuestan por este formato tan paradójicamente denostado.

Cyril Hahn – Begin

De Australia viene este productor que en su tercer EP viene acompañado en cada uno de sus cuatro temas de un gran nombre. De primeras con sus compatriotas Say Lou Lou, en un ejercicio de pop electrónico tan fresco y colorido que pone a las hermanas en un escenario alejado de su ya conocida frialdad y salen victoriosas. También de la gran isla participan Yumi Zouma, esta vez sin alejarse de su estilo y tono, aunque con el inevitable aura electrónica del productor. Después tenemos a Joel Ford, que está en todos los saraos, en modo soft-house de corte down-tempo, bailable en las distancias cortas. En el cierre está Kotomi con un tema que destaca por la delicadeza del conjunto, especialmente plasmada en un estribillo de lo más inspirado e imposible de olvidar. Los amigos están para esto, Hahn lo sabe y saca lo mejor de cada uno.

Puntuación: 8,5

Count Counsellor The Childhood Heroes

Si a James Blake le entrase una vena más petarda y menos sentida, posiblemente haría algo similar a lo de este también londinense. Cuando conocí el IDM entre drum’n’bass y r’n’b de Cloud calls me prometí a mí mismo que la reseña de este EP no faltaría en Musikorner. El miedo, como siempre, residía en que el resto del conjunto no estuviese a la altura. Gracias a Dios lo está, y cómo. Disco dodo es todo un himno para celebrar ese momento especial en el que la vida nos sonríe. O también cuando nos escupe a la cara y necesitamos una inyección de jarana. El giro minimalista y sosegado de Head lights descoloca, pero su sedoso sonido e interpretación invita a sumergirse en una piscina de diseño a la luz de la luna (aunque la realidad sea nuestra media bañera). Akidoutthere es el punto raruno del EP, quizás para uno de esos after de ambientes enrarecidos donde acabamos, paradójicamente, como peces en el agua.

Puntuación: 8

Tei Shi – Verde

¿Otra diva alternativa más? Puede. ¿De la que nadie se acordará dentro de un año? Quién sabe. Por ahora el presente es suyo, ya que su último EP, que se puede considerar el primero, desprende toda la modernidad a la que muchas otras aspiran pero pocas pueden hacer suya. Su propuesta de pop’n’b electrónico se puede comparar con FKA Twigs, pero desde un prisma todavía más sutil. Sus cinco canciones no son de las que entran a la primera, y no tararearás sus estribillos a la tercera escucha, pero el equilibrio entre sensualidad e inocencia impregnado en su diseño de sonido y tenue interpretación generará cierta adicción que te hará pulsar play una y otra vez. Porque nunca sabes si te quiere hacer el amor o simplemente acurrucarse junto a ti. Y ya se sabe que el desconcierto es una de las armas más efectivas a la hora de atraer nuestra atención.

Puntuación: 7,7

ASTR – Homecoming

Que te produzca alguien como Darkchild (Destiny’s Child, Beyoncé, Britney), puede significar dos cosas: que tu carrera comienza a despegar o que el productor esté en horas bajas. Un poco de ambas, pero no es mala opción trabajar con un proyecto más alternativo que no les está yendo nada mal y que presentan una alternativa al r’n’b más encorsetado. Sin embargo esta decisión les acerca más ese ámbito mainstream si comparamos este EP con Varsity, perdiendo cierta personalidad en el camino. Por otra parte esta faceta está generalmente bien perfilada y podría mirar a los ojos a cualquier diva de chichinabo que quiere asaltar el Billboard Hot 100 y se queda a medio gas. Otra cosa es que al final se pierda entre ciertos lugares comunes. Como puntualización final, hay que destacar la reinvención de Zoe Silverman como toda una diva negroide siendo más blanca que la leche.

Puntuación: 7,2

Kelela – Hallucinogen

De nuevo aparece el nombre de FKA Twigs en este especial, que a veces parece que, como sucede con Lana del Rey, toda nueva propuesta gira alrededor de ella cuando tampoco ha inventado nada nuevo. No obstante este caso está más justificado, ya que la chica ha ralentizado su sonido, su r’n’b suena más mutante y Arca se encuentra entre los productores del EP. A pesar de todo ella aligera la propuesta con canciones más canciones, sin caer en lo radio-frienly, pero sí resultando más digeribles. Y con todo las atmósferas se han potenciado, por lo que se puede decir sin ningún tipo de reparo que ha crecido como artista sin dejar de pensar en nosotros. Todo tipo de público (de índole alternativo, se entiende) saldrá satisfecho. Como para no tras escuchar delicias como Gomenasai o Rewind. Una pena que por ser EP haya contando con menos repercusión que el disco.

Puntuación: 8,2

Palace Winter – Medication

La verdad es que cuando se habló de este dúo en ‘En el punto de mira‘ ya se comentaron tres de las cinco canciones que contiene este corto, pero merecía le pena tener en cuenta el conjunto, que si el formato EP estuviese mejor considerado podríamos estar ante un futuro clásico del pop-rock contemporáneo (quizás cuando publiquen el álbum). El caso es que tocando diversos palos del género, pero manteniendo la coherencia en las bases, la banda confecciona un trabajo donde el aburrimiento no tiene cabida, pero lo mejor de todo es que va más allá del simple entretenimiento. Y como ya se comentó en aquel post, la influencia de The War on Drugs y los primeros The National está presente (The Shins también pululan por ahí en New ghost), pero no dan ganas de interponer una demanda por plagio y el poderío de Menton y Time Machine o la introspección nocturna de Woke in the night, the phone is ringing y Stockholm es solo culpa de ellos.

Puntuación: 8

salute – Gold Rush

19 añitos y tomar el grime por bandera y empotrándolo con otros géneros es la carta de presentación de este vienés afincado en Brighton, donde cada tema es una aventura excitante y única. Empezando con Tank, una apertura enérgica que pone de relieve lo que le gusta al chico divertirse entre beats y synth que se funden en una amalgama sonora magnética. Diamond (gold rush) podría ser todo un himno de corte cuasi militar, contundente y desasosegante que no admite medias tintas, lo tomas o lo dejas. Colourblind, dentro de la modernidad del conjunto, es el tema más clásico gracias a su inclinación hacia un r’n’b sofisticado y sinuoso. El bucle de palmas de Vice enlazado con un estridente juego de teclados quizás se agota al segundo minuto y se echa en falta algún que otro elemento, pero sirve de digno final. Vamos, que si siendo un adolescente es capaz de esto, miedo me da con algún añito más.

Puntuación: 7,7

Halflife – Subtle

Siendo Riz Ahmed una estrella de cine en ciernes (le vimos hace poco en Nightcrawler y próximamente en Star Wars: Rogue One), resulta curioso el poco impacto de su faceta musical con su EP de debut junto a Heems de Das Racist. En el show-bussiness nada te garantiza el éxito, pero no importa demasiado cuando la calidad artística va por otros lares. Rememorando a los mejores Massive Attack y Tricky, el dúo se adentra en sonidos oscuros y espesos donde el actor canta con suavidad o rapea con brío. Lo mejor de la función es el tema titular, que además goza de dos remezclas a la altura del original. No se sabe si con su fulgurante carrera cinematográfica la aventura musical se quedará aquí o si tendremos nuevo material en el futuro, pero, a pesar de no sorprender, sí que apunta maneras para algo más grande si hay constancia. Y si los sables láseres no le roban todo el tiempo.

Puntuación: 7

Native Eloquence – Blig Blue Nowhere

La portada del primer EP de este chico de Oakland es un fiel reflejo de lo que nos encontraremos en su casi media hora: surrealismo sonoro por el que recorreremos diferentes pasajes sonoros con una instrumentación tan variopinta como diversa. Luego dicen de Animal Collective, pero Doldrum es un corte bastante más extremo, pero absolutamente satisfactorio. Habits y su brisa musical nos puede transportar a algún lugar desierto y paradisíaco donde nada más tenga cabida. Todavía más exótico se muestra en Wash, para acabar derivando en un tono casi cósmico en su recta final. Y la psicodelia John Wesly Powell pone punto y final a una epopeya donde la sorpresa es nuestra fiel compañera de viaje. Quizás el único “pero” es que le a la mayoría de las canciones les sobran un par de minutos, pero por lo demás se trata de un primer trabajo que, como en otros casos de este especial, se merece mayor atención de la recibida.

Puntuación: 7,2

Young Ejecta – The Planet

Tras un álbum notable, el dúo antes conocido solo como Ejecta (con, de nuevo, Joel Ford) publicó a comienzos de 2015 una obra entre el EP y el LP (7 canciones, 28 minutos, aunque una está en dos versiones) que sirve a modo de reafirmación del proyecto. Su fórmula es la misma, pero con matices: el synth pop es el tejido que une todas las canciones, pero este tejido es más ligero y delicado que antaño. Quizás se echen en falta hits como Jeremiah o Afraid of the dark, pero se hila más fino a la hora de retratar la fragilidad de las emociones. La excepción de esta tónica quizás recaiga en Your planet, que cuenta con un caparazón sonoro más denso y con un ritmo hasta medianamente bailable. Lo que no cabe duda es que la portada de Leanne Macomber en cueros no es para nada gratuito, en un mini-álbum donde, a pesar de su carácter sintético, hay desnuda humanidad a cada momento.

Puntuación: 7

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