30 discos a los que queremos echar el guante en 2016 (II)

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Tras la primera parte, aquí tenéis los otros 15 discos que más nos apetecen. Como ya se comentó en el post previo, el morbo entra en juego, a veces por encima de las verdaderas ganas de escucharlo, pero en general es el (posible) disfrute lo que más juega a su favor.

Gorillaz – Sin título todavía (fecha sin determinar)

¿Por qué? Parecía que el proyecto jamás iba a volver, al final sí y muchos nos volvimos locos (nada mejor que jugar con las ilusiones). Y luego el dibujante de la banda te planta una caricatura de Bowie. No sería de extrañar una colaboración, ¿verdad?

¿Qué esperamos? Pues que mantengan el nivel de los tres anteriores discos, que haya satisfactorias colaboraciones y que tanto su música como su estética se mantenga, pero aporten ciertas dosis de novedad.

Radiohead – Sin título todavía (fecha sin determinar)

¿Por qué? Porque tras un estimable pero nada impactante The king of Limbs, esperamos que Yorke y los suyos vuelvan por la puerta grande. Se lo merecen, nos lo merecemos.

¿Qué esperamos? Que, como sucedió con su anterior disco, el soliario de Yorke o en Spectre, no terminen apoltronados dentro de su propia zona de confort (que aun así resulta bastante más transgresora que la del resto de bandas).

Triánngulo de Amor BizarroSalve Discordia (29 de enero)

¿Por qué? Porque a día de hoy es la mejor banda de guitarras de España (por encima de Los Planetas, sí). Y porque por ahora los tres singles que conocemos son la monda, especialmente Baila Sumeria, estrenado hoy mismo.

¿Qué esperamos? Pues nada nuevo, o muy poco, para qué engañarnos, y más habiendo escuchado los adelantos. No es que se espere más de la banda cuando su fórmula no falla y siempre ganan el título de mejor disco nacional del año (o top 3 al menos).

Sky FerreiraMasochism (fecha sin determinar)

¿Por qué? Su debut fue un hit de pe a pa, y la chica, a pesar de sus excesos, lo vale. Y, como Grimes, aporta dignidad a un panorama pop a veces desolador protagonizado por mujeres de corte casi stripper. Además se está haciendo de rogar.

¿Qué esperamos? Pues una fórmula similar a su debut a tenor de lo escuchado en Guardian, supuesto primer single que ya escuchamos en directo. Pop trascendente y emocionante pero endiabladamente pegadizo.

Missy Elliot – Block Party (fecha sin determinar)

¿Por qué? El rap femenino exige que su reina vuelva en condiciones. También ansiamos saber si su amor por Timbaland sigue intacto tras su reciente colaboración con Pharrell.

¿Qué esperamos? Que la estridencia siga siendo marca de la casa, al menos en los singles, como bien ha demostrado WTF (where they from). Eso sí, que no tire demasiado de Pharrell, que ya huele.

Diiv – Is the Is Are (5 de febrero)

¿Por qué? Oshiin es uno de los discos shoegaze de la década. Los cuatro adelantos, especialmente Dopamine y Under the sun, son excelentes. Y claro, escuchar el dueto de Zach junto a su novia Sky Ferreira.

¿Qué esperamos? Un sonido menos onírico que el debut, melodías más pop y lírica algo más comprensible, a tenor de lo que hemos podido escuchar. Y que salten chispas en el mentado dueto.

Britney Spears – Sin título todavía (fecha sin determinar)

¿Por qué? Queremos ver cómo la princesa del pop renace (o no) tras un Britney Jean donde se comió los mocos y un supuesto primer single, Pretty girls, que no había por dónde cogerlo.

¿Qué esperamos? Trallazos. Y que no colabore con gentuza como Iggy Azalea. Se barajan nombres como Dj Mustard, Danja o MNEK, por lo que no se espera nada demasiado rompedor (quizás de Danja…), pero al menos un buen surtido de hits.

Fangoria – Sin título todavía (fecha sin determinar)

¿Por qué? Cuatricomía supuso una especie de resurrección artística del dúo, que con sus últimos discos no había pasado de un par de singles resultones. Este viernes se escuchará el nuevo adelanto. A ver.

¿Qué esperamos? Se dice que Milkyway puede estar de nuevo involucrado, lo que no estaría de más. Como siempre, esperamos letras mordaces, ritmos bailables y estribillos superglue. Vamos, el mejor electro-chochi-pop nacional, pero con bien de magro.

Junior BoysBig Black Coat (5 de febrero)

¿Por qué? Han pasado casi 5 años desde su último disco y ya apetece. El primer sencillo, que da nombres al disco, ha sido nuestra quinta canción favorita de 2015, por lo que poco más se puede decir de nuestras apetencias.

¿Qué esperamos? Una fiesta de sintetizados elegante y sofisticada, que nos hagan bailar por momentos, pero especialmente que podamos recrearnos con la sensibilidad synth que siempre han plasmado en sus trabajos.

PJ Harvey – The Hollow of the Hand (fecha sin determinar)

¿Por qué? Porque es la antidiva, de esas figuras que, aunque no publique su mejor disco, convence por su actitud y presencia musical. Y su Let England Shake convenció tanto como su mítico Stories from the City…, así que la curiosidad pica.

¿Qué esperamos? Pues otro álbum que, te guste más o menos, será irrepetible y que solo ella podría hacerlo. ¿Y quizás un trabajo conceptual como el anterior? Aunque del título pocas conclusiones se pueden obtener…

Movement – Sin título todavía (fecha sin determinar)

¿Por qué? Su electrónica densa, oscura y sexual nos conquistó en su primer EP, por lo que estamos expectantes por saber si superarán la prueba de fuego de su primer largo.

¿Qué esperamos? Pues que recuperen alguno de sus temas ya conocidos, pero que el disco no sea un simple recopilatorio de los mismos. Y que nos sigan poniendo a cien con su música.

TinasheJoyride (fecha sin determinar)

¿Por qué? Su gran debut mantuvo el perfecto equilibrio entre el r’n’b comercial y el que últimamente se tilda como contenporary. Ahora el baile se le da bien (Player) y en los medios tiempos ha perdido fuelle (Party favors). ¿Qué sucederá?

¿Qué esperamos? Pues que mejore en lo que se mejor se le daba en el anterior, los medios tiempos y baladas (algo en lo que daba sopas con ondas a la mayoría de divas r’n’b) y que potencie todavía más ese lado bailable.

Postiljonen – Reverie (19 de febrero)

¿Por qué? Necesitamos un disco que anticipe el verano YA. Y los primeros adelantos pintan bien, luciendo su sonido con holgura, pero dando un paso hacia delante respecto a su notable Skyer.

¿Qué esperamos? Que deje más huella que su antecesor, que aunque bien, pecaba de cierta intrascendencia. Y que nos haga sentir la la brisa estival aunque en realidad estemos escuchándolo con dos mantas encima.

Charli XCX – Sin título todavía (fecha sin determinar)

¿Por qué? Porque parece que vuelve por los derroteros del pop electrónico tras su trabajo con SOPHIE o Mr. Oizo. Y no tiene pinta de que vaya a intentar recuperar terreno en lo comercial tras el descalabro de Sucker.

¿Qué esperamos? Un disco pop rabiosamente moderno, como sucedió en su momento con True Romance, pero que mantenga el carácter adictivo de éste y su sucesor. Vamos, que siga demostrando su destreza tanto como compositora como de intérprete.

St. LuciaMatter (29 de enero)

¿Por qué? Su debut When the Night era de lo más apañado, pero los singles previos eran, en general, bastante mejores que los nuevos. Aquí la situación es distinta, no ha habido EPs o singles más que los que anticipaban el disco.

¿Qué esperamos? Un LP fresco, descaradamente pop, que de nuevo nos adelante el verano, pero desde una perspectiva fiestera y sobre todo hortera, sin prejuicios (algo de lo que parecen carecer).

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