Rihanna – ANTI

rihanna-anti

Rihanna ya no es la churrera del pop. Posiblemente en estos tres años y pico podría haber publicado un par de álbumes más, pero ella quería ir más allá, alejándose del hit supuestamente fácil y buscando un tono y sonido más adulto, lo que le ha llevado su tiempo. Ya se sabe, la madurez, esa actitud que la mayoría de popstars ansían ganarse en algún momento de su carrera para que se las tome más en serio, aunque a veces el tiro les salga por la culata en lo que se refiere a ventas (bueno, en casos como el de Miley ya sabía en lo que se metía). Sin embargo de la barbadense, que era una fábrica de éxitos, no esperábamos un giro tan radical. El experimento no ha ido nada mal, y posiblemente estemos ante su mejor trabajo desde Loud (que ganaba con el tiempo), pero algunas críticas demasiado entusiastas ya lo están alzando como el mejor de su carrera. No nos pasemos.

Y es que últimamente da la sensación de que si un artista se marca un Beyoncé, es decir, publicar un disco por sorpresa (más o menos), ya se gana el favor de la crítica. Si a lo ya mencionado le sumas una portada presentada en una exposición de arte moderno, una producción de corte oscuro o versionas a una banda alternativa (Tame Impala), tachán. En realidad la madurez que de primeras parece destilar, al final no lo es tanto, gracias a Dios, porque la lírica va por otros derroteros. No hay trallazos para la pista, pero tampoco habla sobre ser madre. En realidad es un disco ideal para ir fumado, algo que ya sabemos que le pirra a la barbadense (una de las canciones se titula James Joint…).

Donde ha evolucionado realmente es a la hora de interpretar. Durante los últimos discos la mejora era más que patente (y pensar que en sus primeros años tenía el carisma vocal de una acelga), pero con ANTI demuestra que aunque no cuenta con la mejor voz del panorama petardo, posiblemente se trate de la mejor intérprete de su clase a día de hoy, con gran versatilidad a la hora de afrontar cualquier temática o tono. El mejor ejemplo es la visceral Higher, con un registro de alcohólica desgraciada en la que casi hasta podemos oler su mal aliento. Incluso la ya antes dominada actitud reggae ha alcanzado sus mejores cotas en Consideration, con todo el descaro y desparpajo que exige, en lo que por cierto es de lo mejorcito del álbum.

Hay cosas un poco de tracas, como el karaoke que se marca sobre el New person, old same mistakes de la banda australiana, que básicamente se limita a cantar sobre la pista original. O la vuelta al acomodado colchón de la balada moñas a piano en el cierre Close to you (aunque tampoco peca de acercarse en exceso al tufillo de triunfito), sobre todo cuando Never ending, ésta en formato acústico, le da mil vueltas. Pero son más los pros que los contras, ya que después tenemos la pizpireta Kiss it better, casi seguro siguiente single; la ya conocida Work, que goza de una exquisita producción y que con un buen vídeo reventará las listas; la modernidad en el sonido de Needed me, frente, eso sí, a una melodía algo vaga; o el encantador halo girl-group de los sesenta en Love on the brain.

Sin embargo, a pesar de los incontables aciertos, soy de los que piensa que es más complicado lanzar un disco chochi pop de calidad que un ANTI. Lo que más de uno piensa sobre las comedias respecto a los dramas, aunque al final se le suele otorgar mayor credibilidad a la intensidad que a la risa. O quizás lo ideal sea una mezcla de ambas actitudes, estilo Music de Madonna, una obra maestra del género que además sorprendió por su transgresor sonido. Es verdad que a Rihanna tampoco se le puede pedir tanto, pero siendo fan de la Ciccone, quizás debería tomar nota. Aun así todavía tiene 27, por lo que el tiempo no es un problema. Y después de este giro, a ver con qué nos sorprende en el futuro, porque sigue molando y demuestra que inquietudes no le faltan.

Puntuación: 6,5

Share

No Responses

Deja un comentario