Crónica Mulafest 2016

Viernes

Tras el largo camino hacia IFEMA culpa de la huelga de metro (y porque está un poco en Mordor), me sorprendió el cambio de ubicación respecto a 2015. Por una parte prefiero los escenarios al aire libre que los interiores, pero al final tampoco me supuso drama alguno, porque además la zona del escenario pequeño, con todas las actividades extramusicales y restauración, está mejor integrada con el grueso musical, a diferencia del año pasado.

Mi primera parada fue Beardyman, que durante el comienzo de su show se cagó pero bien en el brexit. Tras la tormenta no llegó la calma, sino hip-hop, dubstep o big beat, en una mezcolanza que aunque quizás resultase algo contundente para aquellas horas, la verdad es que no pecaba de monótono y pude pegarme los primeros bailes de la noche. Además le gusta tomar el micro no para hablar solo de política, y sorprendió gratamente cuando le daba al canto. Ya es más talento que el de de muchos coetáneos.

kelela-mulafest

Con un poco de retraso comenzó Kelela (retraso que se extendió al resto de la noche), con un buen directo, pero algo frío. La chica se encontraba casi sola en un escenario vacío y con una puesta en escena pobre. Por suerte ella tiene la suficiente presencia para compensarlo, aunque todavía le falte un trecho para convertirse en una gran popstar alternativa, aunque va por buen camino (con gritos estilo una Mariah antidiva). Eso sí, a más de uno le dio un poco de bajón ante un setlist basado en los medios tiempos (pero es que no todo tiene que ser una rave constante).

Lo de The Orb fue bastante rollazo, con ellos medio ausentes y un estilo demasiado enlatado para lo que venden. Y para proyectar esas imágenes mejor no hagas nada. ¿La experiencia es un grado? Puede, pero la desgana seguro que no. Pero, increíblemente, no se produjo una desbandada general. Quizás era yo, que no estaba de humor para un set así. O puede que los asistentes estuviesen de paso por ahí.

Para tomar un poco el aire me acerqué a la sesión de Monsieur Adi, por momentos cercana a Maxima FM que como mucho tomaba temas alternativos más pinchados que la carracuca (como un One more time extendido hasta el infinito para cerrar). Aun así para un ratejo entretenía, y él tenía el suficiente carisma como para convencerte de que no te dieses el piro a los cinco minutos.

odesza-mulafest

Odesza fue el concierto más multitudinario del festival y no me extraña: para mí también se erigió como el mejor. Su electrónica es 100% accesible pero sin pecar de facilona, con multitud de estilos de los que si no te gusta una canción, es probable que te guste la siguiente (para mí lo mejor es su mezcla entre baile y ensoñación de temas como Bloom); pero a su vez manteniendo la coherencia sonora. Además, para no pecar de enlatado, incorporan baterías electrónicas, tambores, saxo y trombón. Y, sí, por fin tuvimos una puesta en escena para quitarse el sombrero.

Sábado

Para el dj set de Matthew Herbert no llegué, pero sí para una deliciosa sesión a cargo de SBTRKT con la que se podía bailar pero sin sentirte que son las 5 de la mañana y tener la necesidad de drogarte hasta las tetas. Sonaron hits medianamente actuales como Let it happen de Tame Impala o Rewind de Kelela (reminiscencia del día anterior), además de alguno suyo (NEW DORP. NEW YORK), que Aaron Jerome los batía en su coctelera sin empalagar. Si alguien remezcla una canción que te flipa y aunque pierda su esencia te sigue gustando, es que ha acertado.

Me fastidió perderme la mayoría de BSN Posse en el escenario pequeño, con una deliciosa mezcla entre r’n’b, ritmos latinos y 20 mil cosas más que propició uno de los dj sets más jugosos y sabrosones que recuerdo.

c-tangana-mulafest

Pensé que C. Tangana, por su momento de gloria que vive y por el carácter urbano del festival, iba a estar a reventar, y aunque había gente, pude colocarme casi en primera fila con bastante facilidad. El sonido no era muy allá, pero él se come el escenario, y su troupe no se quedaba atrás. Además en las proyecciones, aunque de estilo más bien cutrón, había mucho sentido del humor, como en el propio setlist del rapero, que por cierto conquista aunque no se sea un experto en el género. Y sí, en directo confirma que su sex-appeal es de otro planeta. Ay, omá.

Si la puesta en escena de algunos conciertos resultaba más bien justita, en Sleaford Mods era directamente inexistente. Todo el peso recaía en Jason Williamson, y por suerte su presencia anulaba cualquier atisbo de aburrimiento; o al menos en los primeros dos tercios, después quizás pecaba de cierta linealidad para los que no comulgamos con su spoken punk. Pero él es todo un showman que además a sus 46 está para mojar pan y que hace gala de un flow en su spoken por el que muchos matarían, así que al final te compraba del todo.

sleaford-mods-mulafest

Lo de Nucleya tuvo gracia la primera media hora porque su origen hindú aportaba dosis de frescura en el baile, con mis pies y brazos (y los de muchos) bien retorcidos. Y cuando una chica se ponía a entornar temas estilo Bollywood también tenía su gracia por lo exótico del asunto. Sin embargo al final resultaba algo cargante y sobre todo demasiado choni, acercándose a una sesión que propiciada por un español descartaríamos a los dos segundos.

Porque me habían dicho que TroyBoi merecía la pena, me quedé un rato más. Sin embargo, a pesar de que estar muy bueno (“estoy aburrido de estar tan salido”), su sesión destacaba, para mal, por el su carácter machacón, mucho más que su trabajo en estudio, para mí bastante más exuberante y satisfactorio. Parece que se dijo a sí mismo: “estoy programado a última hora, voy a sacar la zapatilla”. Y sí que lo cumplió, sí.

ambiente-mulafest

beardyman-mulafest

Beardyman

kelela-mulafest-2

Kelela

ambiente-mulafest-2

odesza-mulafest-2

Odesza

odesza-mulafest-3

Odesza

odesza-mulafest-4

Odesza

SBTRKT-mulafest

SBTRKT

c-tangana-mulafest-2

C. Tangana

c-tangana-mulafest-3

C. Tangana

c-tangana-4

C. Tangana

ambiente-mulafest-3

nucleya-mulafest

Nucleya

nucleya-mulafest-2

Nucleya

foto: Diego Sánchez

Share

No Responses

Deja un comentario