Mad Cool 2017, anunciado para el mismo fin de semana que BBK Live: ¿saldrá alguno escaldado?

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Hubo una época de locura catódica en España donde la contraprogramación estaba al orden del día y enfrentaba a productos exitosos con el afán de arrebatarle el podio del sharing a la cadena de al lado y con suerte enterrar definitivamente a su programa estrella. Por suerte la situación se ha sosegado ligeramente en los últimos tiempos (aunque siguen produciéndose casos), ya que en muchas ocasiones salían perdiendo todos los implicados. Y es que el riesgo es muy grande, una gran apuesta que casi se basa más en la chulería y afán destructivo que en lo funcional. ¿Por qué dividir al mismo público cuando cada cadena se lo podía llevar enterito programando en diferentes días? Sin contar que al final se está más atento de los movimientos de los rivales que en la calidad de tu producto, y a veces este se puede ver perjudicado.

Esto ha ocurrido en todos los ámbitos culturales, y los festivales no iban a ser una excepción, aunque al tratarse de espectáculos en directo, resulta imposible cambiar la fecha tres días antes de la celebración. Sin embargo con unos cuantos meses de antelación sí que es plausible. Sucedió en 2008 cuando FIB y Summercase compartieron mismo fin de semana. Para más inri la organización del FIB se sacó de la manga Saturday Night Fiber, un minifestival en Madrid que tuvo lugar aquel mismo sábado. La nueva apuesta, a pesar de la presencia de nombres como Morrissey, no gozó de excesivo éxito y jamás volvió a repetirse (Summercase tampoco, pero en este caso por mala gestión y corrupción).

Coincidan o no en la misma ciudad, el conflicto de intereses es casi el mismo. Sí, sobre todo durante el verano hay multitud de pequeños eventos que suelen coincidir, pero debido al tamaño su público suele ser más local, por lo que no hay problema alguno en que compartan mismos días. Sin embargo, si hablamos de macrofestivales, la cosa cambia, ya que buena parte del público viaja desde otros lugares de España y del extranjero para poder asistir. El público asume e incluso hasta cierto punto le gusta moverse a otras ciudades, ya que supone un cambio de aires y quizás conocer por encima la zona (aunque también se aprecien los que se celebran en el lugar donde uno vive, por eso del gran desembolso económico y tal).

Hace 4 años BBK Live quería relajar su vena rockera y mirar hacia el indie de corte popular, por lo que tuvieron la feliz idea de situar su edición 2012 el mismo fin de semana que FIB (el karma, que es una zorra), lo que jamás se volvió a repetir porque aunque las cifras del festival bilbaino mejoraron ligeramente, especialmente en lo que se refiere a público extranjero, no supuso una subida tan drástica y el FIB, a pesar de que en aquella época no vivía sus mejores momentos, consiguió aguantar el embiste con dignidad. Jamás volvió a repetirse el enfrentamiento. Pues bien, de nuevo el karma es una grandísima zorra y ahora le toca a BBK Live sufrir aquel calvario.

La edición 2017 de Mad Cool, nacido este año, se celebrará los días 6, 7 y 8 de julio, los mismos días que el festival norteño. De nuevo les separan cientos de kilómetros, pero Mad Cool parece que se está asentando como gran festival nacional y se espera que el público alóctono crezca considerablemente. Este año estaba más cercano de Primavera Sound, pero su target no es exactamente el mismo, por lo que incluso podrían haber coexistido en armonía. Y quizás hubiese tenido más sentido por eso de la sempiterna lucha entre ambas ciudades. Sin embargo su estilo sí se acerca bastante más al de BBK Live, por lo que el drama está servido.

¿Las motivaciones? Quizás las mismas que las de Antena 3 y Tele 5 (las que más contraprogramaron): menguar el poder de la competencia. Es verdad que con Mad Cool se ha añadido otro nuevo festival en la liga nacional, y los españoles no somos precisamente ricos, ni los extranjeros (aunque a veces lo parezca por cómo queman la tarjeta), por lo que si hay tanta oferta habrá que terminar escogiendo y así puede que la anunciada burbuja festivalera acabe explotando por fin. Puede que Mad Cool haya visto las orejas al lobo y se esté preparando para la que va a caer; o simplemente pretenda fidelizar al amplio público madrileño y que así no tengan que desplazarse a otros lugares para disfrutar de sus bandas favoritas, lo que puede resultar peliagudo ya que se trata de algo muy arraigado debido a la previa ausencia de grandes festivales en su ciudad. Eso sí, fidelizar a golpe de hostión: ¿a quién quieres más, a papá o a mamá? Sin posibilidad de elegir ni incluso aunque seas millonario. También está la teoría de la contratación de un gran nombre o nombres que solo puedan actuar por aquellas fechas y la celebración del festival gira alrededor de los mismos. Un Radiohead, por ejemplo (porque Mad Cool no tiene el poder de Primavera Sound, y es la organización la que se adecua a ellos).

BBK Live cuenta con una larga andadura y una buena imagen tanto dentro como fuera de España, lo que le beneficiará; mientras que Mad Cool se celebra en una gran capital, con público suficiente para reventar casi cualquier evento, como sucedió en su primera edición. Cabe la posibilidad de que ninguno salga especialmente escaldado de tal enfrentamiento, pero muchos que quizás asistían a los dos se verán en una incómoda diatriba (especialmente los madrileños), a pesar de que es más que probable que compartan más de un nombre. Vamos, que al final los que seguro que más acabarán jodidos somos, como siempre, nosotros.

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