Especial reseñas: guitarras para el verano (II)

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Aunque a algunos ya se os han acabado las vacaciones, la música de corte veraniego puede ser tu gran alivio mientras escuchas envidioso/a los chapoteos de la piscina de al lado desde la ventana de tu oficina. Y como sentado en la silla no puedes (o no deberías) bailar al ritmo del tropical house más mascado, un indie pop-rock de suaves guitarras puede ser la solución para que la depresión posvacacional no resulte tan aguda. Por ello, para ayudarte, aquí la segunda parte, tras la primera hace un par meses, de este especial de guitarras para el verano.

Fazerdaze – Morningside

En 2014 Amelia Murray publicó un estupendo EP de debut, pero en todo este tiempo, la nada. Por suerte 2017 ha puesto punto y final al silencio de la neozelandesa con su primer largo, que mantiene lazos con su obra previa. Una nueva oda al indie pop de guitarras luminoso que transmite una sensación de confort entrañable y que perfectamente podría acompañar una calurosa tarde de piscina. Música para vaguear, y a buena honra.

Tampoco se puede decir que se trate de un trabajo homogéneo, pero a veces resulta tan agradable en el sentido más liviano de la palabra que, por momentos, resulta complicado que alguna canción sobresalga. Por suerte hay unas cuantas, especialmente la pizpireta Lucky girl, el espíritu riot grrrl de Friends o la íntima y etérea Bedroom talks. Puede que no sobreviva al verano que viene, y quizás ni te acuerdes de su nombre, pero si algún días suena una de sus canciones en alguna lista veraniega a la que te hayas suscrito, es muy probable que tu mente la asocie rápidamente con algún momento de relax y felicidad.

Puntuación: 7

Hazel English – Just Give In / Never Going Home

A muchos esta chica les sonará como una versión femenina de Day Wave, y no es por supeditar a una mujer respecto a un hombre, pero bastante razón tienen, ya que Jackson Phillips es productor de buena parte de sus canciones. Sin embargo, a pesar de la coincidencia sonora, con ese aire a eterno verano, el tono y las letras no resultan tan nostálgicas y con ese poso tan adolescente como en la obra de él. Hasta se podría decir que este debut está un poco por encima del de él por la capacidad de ella a la hora de componer melodías mejor ligadas, más pop, pero sin pecar de facilonas. Eso, y porque su voz e interpretación son puro encanto.

El mayor “pero”, solo para los conocedores de sus singles previos, es que este doble EP (que podría considerarse un disco hecho y derecho) rescata todos ellos y únicamente añade un par de nuevas incorporaciones. Por otra parte esta unión refuerza el carácter fresco y estival del estos, y sirve para volver a enamorarse de la melancolía de Fix, el carácter etéreo entre synth y rock de I’m fine, o repudiar el amor de la manera más buenrrollista con Love is dead, para luego abrazarlo con todas las fuerzas en Never going home. 37 minutos de gloria pop, sencilla y mágica.

Puntuación: 8,2

Hoops – Routines

Al haber publicado uno de nuestros EPs favoritos de 2016, las expectativas de su álbum de debut estaban bien altas, y por suerte no han caído de sopetón. Sin tomar temas de aquel (aunque sí de sus cintas previas) y manteniendo la magia lo-fi, el ahora trío no teme a la hora de afianzar su estilo en diez canciones de minutajo sobre las que de primeras planea cierto aire a intrascendencia. Sin embargo las apariencias engañan, ya que hay bastante donde rascar.

Desde la emocional On letting go, a la frágil Underwater theme, pasando por la pizpireta Rules en la onda de Ariel Pink, o la instrumental Benjals (donde queda más que patente la importancia de la guitarra a la hora de guiar las composiciones), son temas breves, directos y redondos que muestran un verano diferente al que se acostumbra en estos especiales. En algo más de media hora plasman lo que sería pasar la mayor parte de la época estival en tu habitación, observando desde la ventana la vida que supuestamente te estás perdiendo. Pero no te importa, porque estás disfrutando como un enano en tu propio mundo.

Puntuación: 7,5

Real Estate – In Mind

Tras un Atlas que era canela fina, el quinteto vuelve a la actualidad musical con un álbum que volverá a entusiasmar a buena parte de sus fans, pero los más críticos es probable que les echen en cara cierta sensación de déjà vu. Lo  que está claro es que no ganarán nuevos fans. Su nuevo disco, más íntimo y por momentos casi adormecido, muestra a una banda quizás demasiado anclada en su zona de confort (me comentaba una amiga que en su directo del Vida 2017 durmieron a las ovejas).

A pesar de ello, es una banda que resulta difícil de despellejar (son tan majos), y la realidad es que el disco, a pesar de ciertos momentos algo soporíferos (sobre todo Two arrows, que refleja uno de sus problemas: algunas canciones demasiado largas), podemos encontrar varias gemas de su depurado indie pop guitarrero. Ahí están el single Darling, la romántica y algo taciturna After the moon, o las más Atlas Stained glass y White light (esta última, de hecho, recuperada de aquellas sesiones). Así pues, estamos ante su disco menos inspirado, al igual que su portada, mucho más aburguesada en su estética, que refleja la actitud general. Y aun así hay motivos para seguir apostando por ellos.

Puntuación: 6,5

Beach Fossils – Somersault

Hay que reconocer que Diiv, banda de Zachary Cole Smith, antiguo miembro de la que nos ocupa, parecía que había eclipsado a la que nos ocupa, pero su nuevo disco ha resultado ser el mejor su carrera y puede mirar a los ojos al gran Oshin. Aunque cada uno tira a lo suyo, y la formación liderada por Dustin Payseur opta por un indie pop de guitarras más puro y luminoso, lo que han acentuado todavía más en este trabajo.

Ya dejaron patente la candidez pop en el primer single, This year, y el resto de canciones siguen un patrón “soft” similar.  Sin embargo no pasan desapercibidas las preciosas melodías o la inefables guitarras de corte jangle. Casi todo magro, muy poca grasa: Tangerine, Saint Ivy, Sugar o Be nothing son canciones redondas. ¡Hasta el spoken de Rise, que podía pecar de hortera (ese saxo de fondo, la entonación), es toda una gozada! Además goza también de cierto poso otoñal, por lo que es probable que se mantenga entre vuestros favoritos mucho tiempo después del fin del verano. Así  que sí, esta vez les toca a sus “competidores” Real Estate (nacieron casi a la vez y comparten género) rendirse, al menos un poquito, ante ellos.

Puntuación: 8,2

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