Moncho Chavea y el trap gitano

Moncho Chavea viene de Caño Roto, Pan Bendito, Madrid, un peligroso barrio para los forasteros, pero que, sin embargo, fue cuna de un sonido propio: el sonido Caño Roto, cuando en los 70 bullía el “gipsy style”; lo que pasa que de aquella, no se utilizaban palabras inglesas. Era la época de Las Grecas y también de otros menos conocidos como Los Chorbos, Manzanita y más tarde Laberinto. Con esos nombres, no podéis sino traer a la memoria sonidos flamencos mezclados con rumbas y música disco. Gomez Gufi desde su Planeta Jondo en Radio Gladys Palmera dijo de Moncho Chavea que es el Quincy Jones de Pan Bendito y al buscar Quincy Jones en Wikipedia algo de cierto hay, debido a la amalgama de sonidos que aglutina su música, ya sea flamenco, influencias árabes del flamenco y trap, básicamente, autotune incluido.

Los barrios y los gitanos (ambos juntos pero no revueltos) se han empoderado y han izado la bandera del Youtube como compañero de batalla en esto de mostrar la música que hacen desde su casa y desde la calle. Podemos hablar de Bad Gyal o La Zowi o incluso C. Tangana como ejemplo de sonido ‘barrio’ o sonido urbano, o a El Coleta como parte del neokinki y a Pantanito como el rey del neocalorrismo. ¡Por fin alguien reivindica estas etiquetas tan nuestras!, que los que reivindican a las folklóricas y la copla, también deberían reciclarse. También llama la atención que muchos de los aspirantes a Factor X acuden vírgenes a las audiciones cantando trap y otros ritmos urbanos, probando suerte desde su barrio hasta la televisión. Otros no tan vírgenes como Xcese también lo han intentado en el programa con grandes elogios a ‘lo diferente’ de su propuesta (diferente para ellos y para el gran público claro)

Desde un punto de vista gitano, es, si cabe, un paso más de empoderamiento cultural y musical. Las letras no difieren mucho de sus primos ‘los del barrio’. Moncho Chavea y compañía son hombres en su inmensa mayoría y hablan de las gitanas guapas, de las drogas y moras que les gustan y de lo pronto que se enamoran de ellas; vamos, muy parecido a la música urbana no feminista, algo que aquí no vamos a criticar ahora. Lo que venimos a poner en valor en este momento es la capacidad de adaptarse a la rabiosa actualidad musical y de cómo el trap e internet han supuesto la aparición de talentos ocultos y propuestas musicales interesantes, incluyo marginal dentro de lo alternativo. Sinceramente, esto todavía está fresco; Bad Gyal y compañía, ya no tanto, por no decir C. Tangana, y he de decir que yo ya me he pasado al trap gitano. Aunque no hay que perderle la vista a otras etiquetas alrededor del trap como el afrotrap, que recae en grupos como los mostoleños Afrojuice 195 o el afrolatino como de bandas como LOMO.

Algo que podía creer en broma entre amigos o en un simple afán de protagonismo virtual; en Moncho Chavea, sin embargo, parece ser una racha larga, con varios años subiendo nuevos temas a Youtube y con bastante asiduidad, incluso ya compilados en 2016 en un CD llamado Te suena mi voz. Además ha aparecido en Tele 5 en el programa Viva la vida y está dentro del cartel de festival Pirineos Sur. Se le puede considerar el patriarca de un nuevo “gipsy urban sound”, con el aliciente de que además se encarga de producir a muchas bandas afines como Takers o junto con Omar Montes y Original Elias.

Sin más vamos a presentar los principales temas de Moncho Chavea y de otras bandas similares como Sonikete Rom, el propio Original Elias, Negro Jari o Daviles de Novelda. Asi que si ya sacaste la moderna que llevas dentro, ahora saca la gitana o el gitano para ronear y trapear a partes iguales.

 

 

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