Bonus tracks que jamás debieron serlo: Marina and the Diamonds – “Radioactive”

Aunque previos a este solo ha habido un par de posts de la sección, en ambos casos estábamos ante bonus tracks que quedaron relegados a un muy segundo plano, y sin embargo el que nos ocupa no fue del todo así. Y es que de un tiempo a esta parte, por lo general cuando hay artistas pop implicados, se terminan incluyendo como bonus tracks canciones que se publicaron como singles de adelanto de discos que finalmente se retrasaron y hasta cierto punto evolucionaron, por lo que la canción se quedaba algo descolgada en el tracklist.

Esto fue lo que le sucedió a Marina and the Diamonds con Radioactive, por cierto, esta semana de nuevo de actualidad gracias a Baby junto a Clean Bandit y Luis Fonsi (aunque para muchos no suponga un regreso en su máxima plenitud). El caso es que para la promo de Electra Heart, como segundo single, o segunda parte del proyecto conceptual de su álter ego, se publicó Radioactive, un tema producido por los por aquel entonces muy solicitados Stargate (Don’t stop the music, Rude boy, Firework, etc.), que seguía la moda del dance-pop de la época, aunque hay que decir que no tan chusco como el David Guetta y similares.

Sin embargo, cuando el disco estaba a punto de caramelo, a Marina no le convencía la presencia de la canción entre el resto de cortes, y decidió dejarla como bonus track. Hasta cierto punto es verdad que su producción dance-pop no volvía a repetirse en ningún otro tema, pero tampoco se puede decir que chirriase ante, por ejemplo, el electro-pop de Primadonna. Y además el resto de producciones bebían, como Radioactive, de la actualidad más rabiosa, para bien o para mal (estaba obsesionada con convertirse en una gran popstar, la pobre). Quizás también influyó el hecho de que el single se comió los mocos a nivel comercial. Tiempo después del lanzamiento del álbum, declaró que quizás se arrepentía de la decisión.

Y es una pena que reculara tan tarde, porque a diferencia de S&M u Only girl de Rihanna, también del dúo de productores, que se acercaban demasiado al ya mentado chusco (aunque muy efectivo) dance-pop de Guetta, el sonido de esta canción, resultaba más estilizado y sofisticado. De nuevo Marina demostraba su versatilidad vocal en una melodía que destacaba por uno de esos estribillos divididos en dos partes que, en este caso, sonaba a gloria bendita. Y el puente final con el poderoso “tonight I feel like neon gold” se convirtió en todo un mantra. Sin duda, una canción que merecía mejor trato.

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