5 razones por las que el cartel de Primavera Sound 2019 es justo y necesario

El cartel de Primavera Sound 2019 ha dejado a muchos boquiabiertos. Para bien y para mal. Pero obviando gustos personales, este giro resultaba justo y necesario, ampliando sus miras, pero sin perder su esencia. Y sobre todo hay 5 razones que lo justifican.

Porque ellas son imprescindibles

Desde que el movimiento feminista es una realidad en nuestro día a día, muchos festivales han querido sumarse al mismo incluyendo a más mujeres entre sus carteles. Sin embargo las diferencias entre ambos sexos seguían siendo flagrantes. Lo que faltaba era un puñetazo en la mesa como el que el festival barcelonés ha llevado a cabo. A algunos les parecerá forzado, pero es que la paridad es así, porque si no se fuerza un poco al final se terminará pecando de lo mismo, a pesar de que se intenten ciertos avances (generalmente insuficientes). Y porque si no hay grandes bandas femeninas, no es por falta de calidad, sino porque el machismo se ha encargado desde el nacimiento de la música contemporánea tal y como la conocemos de que solo ellos sean válidos de cara a la masa. A día de hoy los festivales forman parte del engranaje del mercado musical, y ellos también influyen (además de la crítica) de que en el futuro también haya proyectos femeninos a la altura en términos de popularidad de los masculinos. Primavera Sound ha aportado su granito.

Porque el pop se echaba de menos

Los clichés a veces son dolorosamente ciertos, y al final hay más bandas y artistas de renombre de rock másculinos que femeninas, y en el pop, viceversa. Por lo que al incluir más mujeres, el ingrediente pop (y derivados) iba a crecer considerablemente. Pero por otra parte también se echaba de menos en la receta indie y no tenía sentido excluirle, lo que me lleva al siguiente punto.

Porque el “indie” es un concepto muy amplio

Y en la variedad está el gusto. El festival ha ido ampliando sus miras y ahora tienen cabida artistas que hace años sería impensable encontrar en el cartel. Es verdad que J Balvin difícilmente se podría encuadrar en el indie, pero salvo esa excepción y quizás alguna más, lo que no era lógico es que el concepto indie fuese equivalente exclusivamente al rock y subgéneros varios. Y ahora hay de todo para todos.

Porque la sensación de déjà vu era cada vez mayor

El cambio ya no es solo para sumarse al progreso, sino porque los carteles comenzaban a resultar algo reiterativos. Y es que, al menos en lo que se refiere a cabezas, no hay tanto gran nombre y al final o repites o la parte de arriba del cartel queda algo desolada en lo que se refiere a nombres que atraigan masas por sí solas. Parece que a la organización no le ha importado eso y ha preferido presentarnos un cartel que, aparte de más femenino y mucho más amplio en estilos, resulta refrescante. Y es que aunque a hordas de gente no les mate demasiado (o incluso les provoque una pereza infinita), han de reconocer que la renovación se antojaba imprescindible. Pero claro, siempre están los que prefieren quedarse anclados. Pollasviejas, les llaman.

Porque hay que dar ejemplo a otros festivales

El panorama festivalero necesita dosis extra de frescura, porque hay tropecientas de propuestas clónicas que no aportan nada o casi nada. Quizás gracias a que el festival español más importante innove de esta manera, muchos se animen en el futuro a salirse del sota, caballo y rey (si les sale bien la jugada, obviamente). Esta claro que sin el poderío del Primavera Sound no todos pueden arriesgarse a un movimiento, para algunos, algo radical, pero puede que sí abrirse un poquito más.

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