White Sea – In Cold Blood

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Para los desinformados, White Sea es el alias de Morgan Kibby, miembro en la sombra de M83, donde ha co-escrito Midnight City, Reunion, Skin of the night o Kim and Jessie, ha co-producido algunos de ellos y es la voz femenina y teclista. Así que muchos le debemos la vida, pero como la sombra de Anthony Gonzalez es muy larga, la chica ha decidido continuar con un proyecto propio, que estaba algo aparcado salvo para remezclar a gente como Britney o Demi Lovato (lo último que publicó fue un EP hace cuatro años ya). ¿Y qué queda de su banda madre? Pues cierto regusto a los ochenta y la fusión de instrumentos orgánicos y elementos sintético. Sin embargo ambas cualidades describen al 40% del pop moderno, así que las similitudes no resultan para nada escandalosas.

En realidad la siempre tan reivindicada década se instala con mayor fuerza en In Cold Blood que en cualquier obra de M83, a veces con cierto amor por lo hortera que no esconde. They don’t know, el himno del disco, no tiene reparos en obligarnos a poner el puño sobre el pecho y berrear a ritmo de una potente percusión, miles de campanas y centelleantes loops de teclado. En Prague rompe con el tono en lo que de primeras podía ser un copia y pega de algún tema inédito de Jessie Ware, pero el tema evoluciona por un camino más potente entre arreglos electrónicos y guitarras abrasadoras. Para la deliciosa Future husbands past live se deja poseer por popstars ochenteras como Martika o Wilson Phillips, en un número más dulce y pizpireto.

La fuerza del redondo trío de apertura se debilita en For my love, pero el brío se recupera en Warsaw, que gracias a una apañada melodía recuerda al AOR que reventaba el Billboard hace 30 años, pero sin riffs. La ambiental Ex-pat con una guitarra que alude a Queen pero más sutil mantiene el tipo, pero Small December está entre la canción Disney y alguna ñoñería de Eva Cassidy, Paula Cole o alguna de aquellas artistas insípidas que con su guitarra acústica trufaban cada capítulo de Dawson Crece. Por suerte el electro-pop de NYC loves you nos despierta del letargo con bien de épica, aunque parece que va a ser más de lo que es y se desinfla en el estribillo; sin embargo Flash remata la jugada y nos trae un aire a Mike Oldfield que ya explotó con M83 (The skin of the night).

In Cold Blood puede resultar un trabajo algo intrascendente y además no puede ocultar una evidente irregularidad que le acercan al disco de cualquier popstar. Por el contrario, a diferencia de estas y sus respectivos equipos, aquí sí que se percibe cariño y ganas de hacer las cosas bien, no solo en la búsqueda del estribillo fácil (se podría considerar como un álbum comercial, pero dudo que incluso esperasen un éxito moderado). Y además tenemos a una Morgan sobrada vocalmente, una producción poco innovadora pero exquisita y una agradecida variedad sonora. Quizás las mayores joyas nazcan de su colaboración junto a Gonzalez, pero no se puede negar que la chica sabe sobrevivir por sí misma. A ver si no se trata de un capricho y podemos comprobar si mantiene el tipo en futuros lanzamientos.

Puntuación: 7

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