Banks – Goddess

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¿Estamos hasta el higo de tanto r’n’b alternativo? Parece que no a tenor de los nuevos nombres del género que siguen llamando poderosamente la atención de medios y público. El ejemplo más evidente es el de FKA Twigs, pero Banks tampoco se queda muy rezagada, contando quizás con un respaldo mayor a nivel popular que por parte de la prensa especializada. Es lógico, su propuesta resulta menos arriesgada, es decir, más pop, lo que tampoco la invalida para posiblemente ganarse un puesto en diversas listas de lo mejor de 2014. Ahora bien, para un servidor, lo que en un EP le pareció casi sublime, en un disco de 14 pistas puede llegar a empachar (18 en la edición deluxe, ¿a qué jugamos, a ser Nicki Minaj o Lady Gaga?), debido también a la escasa variedad estilística y de tono. Ya se sabe, a veces la unión no hace la fuerza. O puede que sí, en el caso de los nuevos temas.

Y es que me asaltan ciertas dudas al enfrentarme al tracklist de Goddess. La mayoría de temas publicados con anterioridad están presentes, casi todos excelentes, lo que aligera la escucha gracias a la calidad de estos y al previo conocimiento, pero hace preguntarse si las novedades sobrevivirían sin este acompañamiento (7 de 14 en la normal, 10 de 18 de la deluxe, faltando solo Work). La apertura Alibi, producida por Sohn, destaca más por la producción de este que por la pasión que la chica pone a una letra sobre la debilidad y escasa fuerza de voluntad. El tema titular sobresale por la perspectiva de la narración, donde Banks se encabrona con un individuo por tratar como una basura a una chica que ella considera, evidentemente, una diosa. Sin embargo no flashea en cuestión melódica o en el diseño de sonido.

Entre los nuevos temas tenemos varias baladas a piano o guitarra acústica, entre las que destaca You should know where I’m coming from y su sonora advertencia («¿qué pasaría si te digo que te romperé el corazón?»). Por otra parte está Under the table, que no molesta aunque no lloraríamos con su ausencia, pero lo de Something new no tiene nombre, especialmente en lo que se refiere a registros vocales. La estrofa parece obra de Fergie, pero en el estribillo Nelly Furtado entra de una patada en el estudio, empuja a Banks estilo Nomi Malone y se adueña del micro. Eso, o esos giros no tienen pizca de sentido. Como nuevas  incorporaciones tenemos también Stick, que puede echar para atrás debido a las rimas del comienzo («sick», «quick», «stick»), sin embargo su acertada producción compensa cualquier sonrojo; Fuck em only we know, con Totally Enormous Extinct Dinosaurs en la mesa (aunque se note más bien poco), ejerce de relleno aceptable, pero no formará parte de tu top 3 o 5 del disco. En realidad dudo que cualquiera de estos nuevos temas lo hagan.

¿La fórmula de sus EPs y sencillos se ha agotado? Podría ser, porque ninguno llega a la sensualidad de femme fatale de Beggin for thread. O la honestidad de Change, dando mil vueltas a las otras baladas más desnudas. O al tono amenazante de This is what it feels like, gracias a un genial teclado que hila de lujo con un estribillo ganador. O a la chulería de la letra de Brain y el contraste con la épica sonora de su segunda mitad. O a la inquietud de Waiting game (los incesantes coros), aunque en el estribillo fusile a Ellie Goulding. O al intimismo minimalista y sutil de Warm water. Solo Drowning no puede mirar al resto con el mismo orgullo, pero tampoco sobra. Por ello quizás se haya sentido algo presionada por lanzar a la de ya un largo que pedía mas trabajo; y es que en los últimos tiempos había alcanzado altos picos de popularidad (incluso aparecía en la banda sonora de un blockbuster como Divergente). Puede que esto haya jugado en su contra, y sin embargo, gracias a su reciente pasado y al sabio orden del tracklist, Goddess funciona.

Puntuación: 7

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