Andy Stott – Faith in Strangers

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Andy Stott ha sabido encauzar su trayectoria: desde We Stay Together (2011, Modern Love) su techno ha ido adquiriendo una forma más compleja y abstracta, casi mística me atrevería decir. Su apogeo llegó a través de la publicación de Luxury Problems (2012, Modern Love) donde su ente se tiñó de una profunda oscuridad y abandonó la pista de baile. Dicho álbum parecía adentrarnos en una pesadilla o un mal viaje: melodías lentas, sonidos orgánicos y samplers de voces angelicales y demoniacas hacían que el oyente se enfrentara a sus propios traumas, fobias, obsesiones y juicios morales. En Faith In Strangers (2014, Modern Love), sin embargo, nos encontramos con un Andy Stott ligeramente renovado.

La apertura del álbum con Time away se realiza con un silencio seguido de una secuencia de inquientantes toques de corneta. A continuación nos conduce a Violence, donde en la pista se deja ver la sombra de Luxury Problems pero tejida de una forma distinta. Esta introducción nos hace pensar que Andy Stott nos vuelve a tomar donde nos dejó en aquel anterior álbum, pero no con un sonido continuista sino como el despertar de aquella pesadilla introspectiva por la que nos condujo entonces.

Faith in Strangers es un trabajo que se debate entre un ambiente oscuro y una composición más clara. El disco está plagado de sutiles percusiones metálicas, cuerdas abandonadas, colas de reverberación y silencios fracturados. Al mismo tiempo, Alison Skidmore (la antigua profesora de piano de Andy Stott) acompaña con su voz el universo sonoro que despliega el productor de Manchester. Pero aquí, la voz de Alison adquiere protagonismo y ya no es un siempre un mero sampler como quedó registrada en su anterior disco. Ejemplos de ello los podemos encontrar en canciones como On oath, Science and industry y el tema titular (gran hit), donde a veces se roza el pop experimental. En otras pistas como No surrender, How it was y Damage, su techno dub vuelve a aparecer pero menos denso. Y como curiosidad, Stott cierra este trabajo con Missing la cual parece una prueba de sonido de algunos instrumentos que han sido usados en este álbum.

La pregunta sobre si el hombre es bueno o malo por naturaleza es casi tan antigua como la propia filosofía. A nadie le gusta que lo traten mal y confiar es plantear una hipótesis sobre la conducta futura del otro; algo tan volátil y cambiante como las propias emociones. Somos humanos y nos gusta creer en que sentimientos como el amor pueden ser eternos. Amor y confianza van de la mano. Amar a alguien es darle la oportunidad para destruirte confiando en que no lo haga y Andy Stott parece que nos muestra esa vulnerabilidad e incertidumbre en este trabajo. Arriesga, puede que salga mal o puede que salga bien… A él desde luego que le ha salido un álbum redondo.

Puntuación: 9

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