Ghost Culture – Ghost Culture

ghostculture

Ghost Culture o James Greenwood nunca pensó que Eron Alkan se iba a fijar en el él cuando hace años publicó en Soundcloud su tema How, incluido en éste su debut. Sin embargo, How no iba del todo encaminado a lo que es el álbum, pero consiguió el suficiente gancho para ser fichado por Eron. Ya sabemos que el dueño de Phantasy Sound se pirra por los sonidos entremezclados de pop, el baile y la electrónica de cabina de dj, y es ahí donde Alkan -portento de ojo avizor- descubrió al londinense. Y cómo no, el encargado de reclutar en sus filas a Late of the Pier, Daniel Avery, Connan Mockasin, La Priest, entre otros, supo como engrosar su catálogo con otra referencia de gran calidad y acorde a sus gustos.

El londinense juega en la liga de los sonidos sinuosos, envolventes e incluso sexys gracias a una voz que susurra y una maniobrabilidad a los aparatos, que acaricia o donde ejecuta golpes certeros a partes iguales. Así, la primera canción de su debut, Mouth, te hace estremecer en la pista y te engancha a cada nueva escucha; emoción, baile y melodía haciendo hincapié tanto en la voz como en los arreglos. A partir de Guidecca los temas crecen y cuentan una historia; son discotequeros pero con ese punto pop para no cansar y resultar repetitivo en cada golpe de bombo. Podríamos decir que podría auspiciarse bajo la etiqueta del house, pero sería demasiado vago teniendo en cuenta que dentro de esa sensación preciosista también se esconde de algo oscuro y siniestro como en la siguiente Arms, más enfocado a un tímido electro-synth pop.

El disco avanza intrigante a través de How, tema sin bombo y algo amateur, comprensible ya que fue la primera referencia que publicó, para abrir paso a Glass, otro corte característico que cabalga despacio, empieza pop y se vuelve un homenaje a la protoelectrónica, algo kraftwerkiana, e incorporando sonidos de cristales. Pero no todo está hecho a golpe de bombo sino que también hay momentos para el reposo y donde los sonidos concretos a lo Broadcast hacen acto de presencia para crear paisajes misteriosos e igual de profundos, como los de GlaciersLying y The fog.

La cultura fantasma puede que sea ésta, la de los bailes emocionales, fantasmales, donde todos vaguemos por la discoteca al mismo compás. Un gran debut que se disfruta de cabo a rabo y que engancha a cada escucha. Esperemos mucho más de él, ya que según Eron Alkan ‘el primer álbum es solo la punta del iceberg’, y junto con este buen saber hacer y poseyendo un estilo tan propio, ya se ha hecho un hueco en lo mejorcito de la electrónica actual.

Puntuación: 8

No Responses

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.