Top 10: las mejores canciones de The Weeknd

El 20 de marzo se publica After Hours, el nuevo disco de estudio de The Weeknd, del que ya ha presentado tres singles y que uno de ellos, Blinding lights, se ha aupado como una de las canciones más populares del momento en el mundo (en Spotify, la que más). Tras un EP que se quedó a medio gas y no traspasó demasiado más allá las fronteras de Estados Unidos, con este tema, más pop y menos urban, vuelve a probar las mieles del éxito global, demostrando una vez más que es uno de los artistas mainstream más exitosos, pero también interesantes de la última década. Estos 10 temas dejan constancia de ello (pero no son los únicos, obviamente).

10. After hours (After Hours, 2020)

Se trata posiblemente de su single más arriesgado, y aun así está gustando bastante (quizás porque, debido a su estatus, está por encima del bien y del mal y puede colar ya cualquier cosa al gran público). Dura más de seis minutos y su estructura no resulta tan típicamente pop, pero aun así capta nuestra atención desde el atmosférico comienzo hasta que, sin previo aviso, nos obliga a bailar. Un The Weeknd que por una parte ya conocemos, sí, pero que aún así nos sorprende.

9. Wicked games (House of Ballons, 2011)

Un tío que ya no ama a su chica se planta delante de una prostituta y, en modo desesperación, le promete el oro y el moro por una noche donde, más allá del sexo, le diga que le quiera. Un amor de pago que, por una horas, puede que palie el supuesto sufrimiento de él (aunque ella es la que lleva unos cuernos que no le caben por la puerta). Un concepto algo machista, pero que, cantado por él, embelesa. Y porque la canción es sí un baladón de tomo y lomo.

8. Secrets (Starboy, 2016)

El vídeo, aunque genial (del español Pedro Martin-Calero), recorta la canción de manera sangrante, así que escuchadla por otro medio, por Dios. Hablando de lo que nos importa, estamos ante otro de sus magníficos exponentes bailables, repleto de sensualidad y donde empotra dos samples de lujo de manera excepcional: el de Pale shelter de Tears for Fears y de Talking in your sleep de The Romantics. Por supuesto la vuelta de tuerca es total y es uno de sus temas más elegantes. Ideal para bailar con un cóctel en la mano.

7. The birds Pt. 1 (Thursday, 2011)

Si un oyente casual de The Weeknd escucha este tema quizás levante una ceja. Y es que su interpretación vocal dista bastante a la que suele emplear (una vez más queda demostrada su versatilidad, como en Secrets), y por supuesto la fanfarria tribal llama la atención frente a sus producciones más urbanas. Un pack que brilla por si mismo redondeado por la historia de una chica que cae rendida ante él a pesar de que este le ha avisado de que no se enamore. Quizás fue también un aviso a nosotros. Por supuesto, no funcionó.

6. Feel it coming (Starboy, 2016)

Una de sus canciones más retro, y la primera colaboración junto a Daft Punk de la lista. Un irresistible número disco funk que no necesita de un estribillo demasiado enrevesado melódicamente hablando para capturar tu atención. Además se trata de uno de los pocos exponentes buenrollistas y, sí, cálidos de su discografía. Eso sí, no pierde ni un ápice de sensualidad. Y si además invita a bailar, pues a ver quién se resiste.

5. Blinding lights (After Hours, 2020)

Aunque la producción no es francesa per se, podría estar firmada por algún productor del país. Pero no, está Max Martin detrás, al que le debemos la vida. Un tema up tempo con una letra que en sí misma provoca cierta indiferencia, pero que vuela gracias a una producción sofisticada y atemporal, un ritmo frenético y urgente y una melodía maravillosa, con un estribillo para la eternidad que está coronado por un riff de teclado impepinable.

4. House of Balloons / Glass table girls (House of Balloons, 2011)

Dos canciones en una, y especialmente destacable la primera, que sin descuidar la querencia urban, brilla por su sonido synth y, por supuesto, el sample de de Happy house deSiouxsie and the Banshees. La segunda parte es un spoken bajo un sonido más desquiciado, pero ambas congenian perfectamente a pesar de (o gracias a ) sus diferencias. Además suponían el súmmum de uno de sus cualidades más celebradas: ese aire cinematográfico que no te soltaba hasta que terminaba la canción.

3. Starboy (Starboy, 2016)

Al americano le gusta más la electrónica francesa que a un tonto un lápiz. Entre los diferentes artistas galeses con los que ha contado en sus discos están los ya mencionados Daft Punk. Sin embargo el número de arriba resultaba más orgánico, en la misma clave del último disco del dúo; no este, con una cuidadísima producción sintética. El tema que da nombre al penúltimo álbum de Tesfaye es un compendio entre carácter vintage y modernidad, que sigue sonando fresco y revolucionario a día de hoy en el ámbito comercial.

2. The hills (Beauty Behind the Madness, 2015)

Tomando la fórmula espesa, asfixiante y sexual de su primera trilogía, pero con una vuelta de tuerca algo más pop, Abel nos relata un affaire que viene de la mano de un sentimiento de culpabilidad inherente por la naturaleza del mismo (¿cuernos o quizás algo más turbio?). Por ello recuerda en la letra que «las colinas tienen ojos», y juzgan o directamente sentencian. Pero claro, a veces el placer nos ciega y nos dejamos llevar. Como para decirle que no a él.

  1. High for this (House of Ballons, 2011)

De hecho, fue una de nuestras canciones de la década. El primer corte que abría su primer disco/mixtape, fue sin duda la mejor carta de presentación para fijarnos en su talento. Y, a pesar de que habla directamente a una chica, también está haciendo de maestro de ceremonias para nosotros y así introducirnos en su oscuro y sórdido mundo. Nosotros, claro, encantados de acompañarle con lo atmosférico y sensual de su estrofa y lo bombástico de su estribillo.

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