10 grandes discos que puedes bailar de pe a pa

Si nos ponemos pensar en discos bailables no será complicado que nos vengan a la cabeza unos cuantos. Sin embargo, si uno los analiza más detenidamente, la mayoría cuentan con al menos una balada que corta el rollo bailongo (lo que ha sucedido recientemente con Future Nostalgia o What’s Your Pleasure). Tampoco es que todas las canciones tengan que ser club bangers, pero sí lo suficientemente movidas para que no nos dé bajón. Y eso es lo que sucede en la siguiente selección, que sí, tienen interludios, pausados en algunos casos, pero como de por sí no están consideradas canciones, no los contamos como tales. Y por supuesto no se incluyen discos de remezclas o similares.

MadonnaConfessions On a Dance Floor (2005)

Quizás la opción más evidente para más de uno, algunos ls encaraman como el mejor disco de la Ciccone. Nada más lejos de la realidad, ya que conforme avanza se va desinchando, pero cuenta con una importante retahíla de hits dance pop con influencia disco (Hung up, Jump, Sorry, Get together, Future Lovers), a pesar de un final donde la bola de espejos casi deja de girar. Casi, pero no, ya que aún podemos marcarnos algún baile.

Róisín MurphyRóisín Machine (2020)

El más reciente de la lista, la artista lo ha planteado como una sesión continúa para que, a falta de djs que pinchen, la bailemos desde casa. De primeras puede se nos puede antojar un tanto homogéneo, especialmente por el formato, pero por otra parte esa también es la gracia: un conjunto nu-disco sólido, bailable, elegante y sofisticado, donde Róisín se mueve como pez en el agua. O como alt-diva sobre la pista.

KelisFlesh Tone (2010)

Este álbum cuenta con bastantes interludios, sí, pero por suerte (¿o no?), para mantener el mood bailable, no se encuentran disponibles en Spotify. Cuando la moda dance pop estaba en pleno auge hace una década, ella, a diferencia de otros compañeros del r’n’b norteamericano, que solo contaban con dos o tres temas del género en discos trufados de sonidos negros, publicó uno 100% EDM, aunque con cierta influencia electro-house.

Giorgio Moroder From Here to Eternity (1977)

Uno de los padres de la música de baile, el italiano se convirtió en una referencia del género en los 70 y 80 trabajando con multitud de artistas. Eso sí, y ni si quiera con Donna Summer, reina disco indiscutible, llegó a producir un álbum bailable en su totalidad. Para eso ya estaba su propia carrera, no tan popular, pero con ciertas joyas como este largo con maravillas del calibre del tema titular o Utopia.

Daft Punk Homework (1997)

Se trata del álbum menos pop de la lista, pero al fin y al cabo ellos son el proyecto de electrónica más popular de la historia, por lo que su presencia está más que justificada. Non stop de french house a veces más machacón, otras menos, que inauguró un género que se ha convertido en un imprescindible de la la cultura club mundial. Aunque menos popular que Discovery, más de culto para los amantes de la electrónica.

RobynBody Talk (2010)

El trabajo de la sueca más inspirado y uno de los mejores disco de pop de la historia, así de claro. Pop en su vertiente más dance, con ramalazos de otros géneros, que incluye trallazos indiscutibles y tremendamente adictivos como Dancing on my own, Call your girlfriend o Indestructible, con cero relleno (aunque obviamente haya temas más genéricos). Himnos atemporales en lo que parece un grandes éxitos.

Kylie MinogueFever (2001)

El gran comeback de la australiana supuso además su mejor trabajo hasta la fecha. Dance en su vertiente más chochi pop coronado por una canción tan del futuro como era Can’t get you out of my head. Sin embargo, más 100% Kylie, con todo ese buen rollo, era Love at first sight. Por supuesto no era los únicos temazos de un disco disfrutable de principio a final, en el que ninguna canción sobraba.

Hercules and Love Affair The Feast of the Broken Heart (2014)

La banda liderada por Andy Butler siempre ha estado asociada a la pista, pero su debut no era tan bailable como su single principal. Sin embargo este, sin resultar tan inspirado, pero ciertamente entretenido, sí que echaba toda la carne en el asador. Electro-disco y house marica que podría sonar en bucle en la banda sonora de Queer As Folk o Looking. No te va a cambiar la vida, pero lo vas a dar todo con él.

Holy Ghost!Holy Ghost!

De la escuela de DFA (ya me gustaría haber metido alguno de LCD, pero…), el dúo neoyorquino publicó un debut que no deslumbró como James Murphy y su banda, pero sin duda dejó un buen sabor de boca. Electro-disco de alto nivel que en directo se crecía aún más (aún recuerdo el directazo de Primavera Sound 2011). No dejaron demasiado huella, pero conviene recuperarles.

Lady GagaChromatica (2020)

Tras una etapa de supuesta madurez, ya tocaba que la Germanotta volviera a sus raíces más bailables. Eso sí, pocos esperábamos que el 100% del disco no dejase ni un respiro (salvo por los interludios instrumentales). Quizás no contenga sus mayores hits, pero posiblemente se trate de su obra más equilibrada. En una época donde solo podemos bailar en nuestro salón, ella ha sido una de las salvadoras de este 2020.

Compártelo:

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.